Explosión de color en Los Andes
La Paz. Bolivia. Siguiendo el dicho popular que reza “A donde fueres, haz lo que vieres”, me hace ilusión la idea de vestirme algún día de cholita y participar en una de las tantas fiestas populares que se realizan a lo largo del año en las calles de la capital de Bolivia. Ayer, asistimos a la entrada folklórica del Gran Poder, una fiesta llena de sincretismo, que honra a la madre tierra (pachamama), e igual muestra la imagen de Jesús.
La actividad, también denominada como la fiesta mayor de Los Andes, se apodera cada año de las calles más céntricas de La Paz. Se estima que este año participaron 30 mil bailarines y 4 mil músicos congregados en unas 53 confraternidades folklóricas.
Apenas vimos un poco de aquella explosión de brillo, color y entusiasmo que mezcla el catolicismo con la cultura aymara. El desfile comienza temprano en la mañana y termina después de la media noche.
Es una gran representación de la diversidad de danzas de Bolivia, ejecutada como acto de agradecimiento a la divinidad. Me animé a saber más y me di cuenta que aunque esta actividad como tal es reciente, cuenta con una estructura que crece cada año, gracias al amor de los bolivianos por sus tradiciones.
Me resultan muy interesantes las particularidades de esta actividad. Comienza con lo que denominan “La promesa” e incluye varios eventos y ceremonias como la “challa” o ofrenda a la Pachamama y la quema de la mesa ceremonial, hecha con el propósito de que todo vaya bien en la fiesta y en el futuro. Para el año que viene espero disfrutar y conocer más de estas coloridas y tradicionales fiestas.

