La tan anhelada equidad en la inversión pública ha vuelto a asomar en la ejecución presupuestaria para este 2013. Era justo y necesario que los territorios más empobrecidos tuvieran algún tipo de atención. En este caso será la mayor en la construcción de obras para su desarrollo.
El gasto en 25 provincias será superior a 2012, lo que representa una saludable descentralización. Grandes ciudades como Santo Domingo y Santiago solían acaparar el grueso de la inversión pública en detrimento de comunidades apartadas, verbigracia las fronterizas, que cada año sólo han visto crecer la miseria. Es posible que no se trate de la inversión que demandan las provincias, pero el hecho de que se les tomara en cuenta es de por sí ampliamente significativo.
La reorientación del gasto ha sido fundamentada en la Estrategia Nacional de Desarrollo, lo que representa otro punto luminoso pues indica que el marco comienza a tomarse en cuenta para impulsar políticas públicas.
