Opinión

Es el sistema

Es el sistema

Pedro P. Yermenos Forastieri

La trascendencia para los intereses del país no se limita a que al caso Odebrecht se le de una solución más o menos satisfactoria, lo cual, por demás, tampoco parece probable. Lo ideal sería que la sociedad dominicana tome la debida conciencia de que la importancia que tiene lo que se ha evidenciado consiste en que ha desnudado al sistema que genera estas cosas.
Lo que ha surgido no es nuevo, ni exclusivo de este o aquel gobierno.

La responsabilidad de estos radica en el hecho de que lejos de combatir el problema lo han multiplicado, con la agravante para el PLD de que si existe un partido que nos ilusionó con la expectativa de que eso iba a terminar fue precisamente él.
Era inconcebible que el partido de Bosch, con el ejemplo que fue su paso por el poder, actuara con tanta distancia de lo que fue el accionar de un líder a quien al menos debían respeto.

Se trata de todo un sistema que prevalece en el ejercicio público, el cual se ha entronizado en el Estado y es el causante de que un país dotado de propicias condiciones naturales, por carecer de una administración responsable de sus recursos no haya podido superar los niveles de atraso y pobreza que le caracterizan.

Nuestra realidad no está determinada porque seamos pobres. Somos pobres por nuestra realidad. Las pésimas estadísticas dominicanas son consecuencias, no causa.

De hacerse un ejercicio de ficción en el cual la empresa brasileña no haya incursionado en la ejecución de obras, el engranaje corrompido existiera de idéntica forma, con protagonistas diferentes. De esta situación manejarse de la forma evidente en que se pretende, y no tomarse decisiones que ataquen los orígenes de las cosas, todo habrá cambiado para seguir igual.

La nación ha sido testigo de cientos de ejemplos que corroboran lo que digo y continúan ocurriendo acontecimientos que lo reafirman.

El asunto que atañe a CORDE y al escándalo en Los Tres Brazos; las ventas de terrenos del CEA con evidente corrupción; la subsistencia de instituciones como INESPRE; la estructuración de una institucionalidad controlada desde el poder político y privado para que tropelías como las comentadas no generen sus correspondientes consecuencias, son partes de un mismo problema construido sobre la base de un sistema que está agotado y de no sanearse, nadie podrá proclamar que tiene plena seguridad ante el desastre que podríamos estar incubando.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación