Opinión

Es lo mismo

Es lo mismo

El gobierno de los doce años de Joaquín Balaguer se caracterizó por el terror político. Miles de jóvenes, por razones ideológicas, fueron asesinados y desaparecidos y otros cientos fueron encarcelados y enviados al exilio.

          Ese terror tuvo su fin en 1978, con el ascenso de don Antonio Guzmán Fernández, quien liberó a los presos políticos, permitió la entrada de los exiliados y destituyó a los generales matones. En lo administrativo, realizó una gestión decente. Ante una denuncia de irregularidades en el Instituto del Algodón, canceló al director. ¿Cuál  presidente lo emula?

          Conclusión: la verdadera democracia dominicana inició en 1978 y, en consecuencia, el  padre es don Antonio, no Balaguer. Se trata de distorsiones propias de la politiquería dominicana.

          Pero lo que quiero decir es que, exceptuando las gestiones de Balaguer y Guzmán (diametralmente diferentes), los gobiernos que hemos tenido, en los últimos tiempos, se parecen bastante. No percibo diferencias significativas en las administraciones de Salvador Jorge Blanco, Leonel Fernández e Hipólito Mejía. Han sido tres mandatarios que no cancelan funcionarios, aunque lluevan las imputaciones de corrupción.

          E independientemente de las similitudes de esos gobiernos, sus  partidos cada día se parecen más. Abandonaron orígenes, ideologías y principios, por lo que da lo mismo estar en uno como en otro. No entiendo las acusaciones y los insultos a quien pasa de una parcela a otra. Se le llama tránsfuga, traidor e ingrato.

          Lo de ingrato, habría que ver en cada caso. Lo de traidor, no tiene  razón. ¿Traiciona ideología o principios? ¡Nada de eso! No observo diferencias entre Leonel y Miguel. Del primero, se podría decir de todo, pero, igual que Hipólito y Salvador, no ha matado gente. El  segundo no ha gobernado y ahí podría estar la diferencia. Pero es casi lo mismo.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación