Mucho se ha dicho que la poesía es la más elevada de las bellas artes. Hablando en primera persona, debo decir que tengo, como casi todo el mundo, mi propia concepción de la misma, que la eleva, por muchas razones, a la categoría de Esencia de La Existencia humana. Recuérdese aquella famosa frase del poeta chileno Vicente Huidobro, quien sostenía que la poesía es más relevante que la verdad, puesto que, de acuerdo con él, la poesía es, mientras que la verdad está siendo, con lo cual refleja el carácter eterno de La Poesía, criterio compartido plenamente por el autor.
Schelling, hablando del Arte en general y, por extensión, de la poesía, sostenía que por su carácter global y totalizante, el arte se acerca más a la verdad que la filosofía misma. Mientras que en la filosofía el hombre alcanza la verdad mediante la razón, creando o gozando del arte se le acerca con todo su ser. Por eso, el arte goza de validez universal, de una capacidad de comunicación superior a cualquier otro instrumento intelectual, lo cual evidencia la superioridad de la poesía sobre toda actividad humana.
En tal sentido, Heidegeger dice: es la poesía fundación del ser por la palabra de nuestra boca. Benjamín Péret dijo: la poesía… es el verdadero aliento del hombre, la fuente de cualquier conocimiento y este mismo conocimiento en su más inmaculado aspecto. En la poesía se condensa toda la vida espiritual de la humanidad, desde que ésta ha comenzado a tomar conciencia de su naturaleza., con lo cual, entonces, cobra todo su sentido aquella sentencia de Jacques Barón: para los surrealistas, es la existencia la que debe ser poética, todo lo cual nos lleva a la inevitable conclusión: Tanto para el surrealismo como para el existencialismo, la poesía es Indispensable para la existencia misma del hombre, y la misma no sólo juega un papel de pura inspiración, sino que, de acuerdo con Barón, debe llevar a alguna parte, y a cuál si no a la libertad, pues, como bien lo expresó el ya citado Benjamín Péret, de todo poema auténtico se escapa un soplo de libertad completa y activa, incluso si esa libertad no es evocada bajo su aspecto político y social y, de ese modo, contribuye a la liberación efectiva del hombre.
Por lo tanto, La Poesía no es sólo la más alta expresión del pensamiento humano, esencia de la existencia misma, sino su instrumento más elevado de liberación en todos los órdenes.
