MADRID, 5 Jul 2012 (AFP) – España tuvo que pagar este jueves intereses más altos por los bonos a diez años, señal del temor persistente entre los inversores, poco antes de una reunión crucial del Banco Central Europeo y mientras se espera que el país anuncie nuevos recortes presupuestarios.
El Tesoro español, que emitía también obligaciones a tres y cuatro años, consiguió colocar 3.001 millones de euros, el máximo previsto, y ya concluyó el 65,2% de su programa anual, anunció el ministerio de Economía en un comunicado.
España pagó más intereses por los títulos a 10 años, los más observados por los mercados, con un interés medio del 6,430% frente al 6,044% de la última emisión de este tipo, el 7 de junio.
Este nivel de tasas sigue la tendencia del mercado secundario, en el que se intercambia la deuda ya emitida y donde la mañana de este jueves las obligaciones españolas a 10 años se cambiaban a un interés del 6,489%, frente al 6,375% del miércoles al cierre del mercado.
La prima de riesgo, la diferencia entre las tasas pagadas por España para financiarse a 10 años con respecto a Alemania, se mantenía también en un nivel alto, en los 500 puntos básicos.
En la emisión a cuatro años, Madrid también ha tenido que pagar intereses al alza, de un 5,536% frente al 5,353% del 7 de junio, mientras que la de tres años ha descendido al 5,086% frente al 5,457% del 21 de junio.
La demanda de los inversores fue alta, de hasta 7.800 millones de euros, pero más débil que en emisiones anteriores de obligaciones.
La Bolsa de Madrid, por su parte, estaba en rojo en la mañana de este jueves, cediendo un 0,46% a las 11H12 GMT.
El mercado se muestra prudente antes de la reunión este jueves del Banco Central Europeo (BCE), que podría bajar su principal tasa de interés a un nuevo mínimo histórico, en un intento de calmar las tensiones en la zona euro, a pesar de que muchos economistas consideran que esta medida no será suficiente.
«Los inversores necesitan ‘algo más’ por parte del BCE, un claro mensaje de que está dispuesto a actuar, tanto para relanzar el crecimiento económico en la región del euro, como para evitar un colapso financiero en la misma que pueda terminar por poner en peligro la propia existencia de la moneda única», consideran los analistas de la casa de corretaje Link Securities.
Para España, esta era la primera emisión de obligaciones tras la cumbre de la zona euro del pasado jueves, en la que se anunciaron importantes medidas para apoyar a los países agobiados por los inversores, principalmente España e Italia.
Madrid, que recibirá pronto una ayuda europea para su banca de hasta 100.000 millones de euros, sigue preocupando a unos mercados que dudan de su capacidad para reducir su déficit del 8,9% del Producto Interior Bruto (PIB) de 2011 al 5,3% este año.
Para darles confianza, «España podría conocer nuevos ajustes la semana que viene», señala Amilcar Barrios Vilallonga, analista de Tressis.
«Conviene no olvidar esas palabras pronunciadas por (el presidente del gobierno español, Mariano) Rajoy, hace muy pocos días: ‘Hay que pisar el acelerador de las reformas'», recuerda.
«Es muy probable que lo anuncie (los ajustes y su cuantía) el presidente del Gobierno el día 11 de julio», cuando comparezca en el Congreso de los Diputados para explicar el plan europeo de ayuda a la banca española, para su posterior aprobación en el consejo de ministros del 13 de julio, declaró este jueves la presidenta de la comisión económica del Parlamento, Elvira Rodríguez.

