El Nacional
El niño abandonado en una parroquia católica de Sabana Perdida el viernes pasado está sano y come mucho, pero continúa bajo evaluación médica en el Hospital Materno Infantil San Lorenzo, de Los Mina.
El infante está bajo cuidado en el centro de salud en el área de Recién Nacidos y es atendido por un equipo de médicos y enfermeras de la especialidad de Perinatología.
De cabeza y rostro redondo y tez morena, fue sometido a exámenes de glicemia, hemograma, orina y proteína C, y se está a la espera de los resultados arrojados por éste último, que incluye los del virus VIH Sida, de Hepatitis y otros, informaron los doctores Gregorio Rivas y Henry Gómez, director del centro asistencial y médico pediatra perinatólogo, respectivamente.
El doctor Rivas informó que según los estudios hechos inicialmente durante el fin de semana, el infante tenía entre 14 a 15 días de nacido cuando fue recibido en el hospital.
El doctor Gómez, uno de los perinatólogos de servicio en el área de recién nacidos, informó que éste tiene un peso de 3.6 kilos, unas siete libras y 12 onzas.
El galeno dijo que está sano y es un comilón y se le suministra unas dos onzas de leche maternizada cada una a dos horas, aportada por la dirección del hospital y los médicos de servicio.
Aunque está en una cuna para incubadora, el niño fue colocado en una sala independiente de los demás recién nacidos que reciben luz eléctrica y allí recibe la luz natural a través de una ventana de cristal y es vigilado de manera más constante por el personal de Perinatología.
Madre irresponsable
A cuatro días de haber sido abandonado por su madre en la parroquia Francisco Solano, de Sabana Perdida, en Santo Domingo Norte, la madre del infante ni otros familiares se han presentado al hospital ni al local religioso para saber de su salud o a reclamar la entrega.
Tras ser abandonado fue llevado al centro de salud por el párroco Luis Obispo Núñez Díaz la tarde del viernes pasado.
De acuerdo a jóvenes feligreses, la tarde de ese día vieron salir de la parroquia a una mujer morena y obesa, con edad entre 17 a 24 años, pero nunca pensaron que sería la persona que habría abandonado al infante.
Aunque numerosas personas acudieron al local católico y pidieron al párraco que se lo entregara para tener el niño bajo su cuidado, el sacerdote decidió llevarlo al Hospital Materno Infantil San Lorenzo, de Los Mina.
En ese centro asistencial médicos y enfermeras cuestionaron constantemente que un niño sano haya sido abandonado por su madre.
Aunque dijeron desconocer qué la habría llevado a esa decisión, entendieron que debió valorar su condición de madre sobre todas las cosas.
Protección
El director del centro de salud, el doctor Gregorio Rivas, dijo que si el infante no es reclamado por el padre, la madre o algún pariente luego de que concluyan los exámenes virales, a través del Departamento de Trabajo Social, será entregado a la Secretaría de Salud Pública, donde se determinaría enviarlo al Consejo Nacional de la Niñez (Conani).
Una vez bajo la protección de ese organismo, se buscaría una pareja que, previa evaluación, será responsabilizada de su cuidado y manutención.

