¿Realmente podemos hacer robots que sean idénticos a las personas? Esta fue la interrogante del profesor Henrik Scharfe, del Center for Computer de la Universidad de Osaka, al observar el primer modelo de robot Géminis, idéntico a él.
Pero ¿hasta qué punto es bueno construir robots cada vez más parecidos a los humanos? Existe una teoría, postulada por el japonés Mashiro Mori, que explica que la primera reacción de las personas frente a un robot que se parece a ella es de empatía, lo que posteriormente se convierte en miedo y rechazo.
Algunos creen que gracias a la inteligencia artificial las máquinas pronto superarán a los humanos en conocimientos y poder cerebral, mientras otros piensan que la naturaleza humana nunca podrá ser superada.
Esta apreciación motivó que tanto Estados Unidos, Australia y otras naciones experimenten robots soldados para participar en las guerras que cada año cobran miles de vidas humanas en el mundo.
De lo que sí están convencidos los científicos es que el desarrollo de los androides seguirá lento porque intentar imitar al ser humano implica tareas complejas.
Pero a pesar de las diversas teorías respecto al tema, Estados Unidos ha colocado más de 2.000 robots de combate en suelo Afgano luchando junto a los soldados de carne y hueso, según el teniente coronel Dave Thompson del Cuerpo de Marines, encargado de controlar los robots.
Si sus cifras son correctas, esto quiere decir que uno de cada 50 soldados de EU en Afganistán no es un ser humano. Y un número creciente de robots se unen a las filas en la línea de batalla, en una estrategia que pretender reducir el costo en soldados en una guerra que se prolonga ya demasiado.
Pero hay un pequeño problema, frecuentemente el desplazamiento de estos robots en el campo de batalla es bastante torpe. Y no hay muchas esperanzas de que mejore a corto plazo.
Los primeros Groundbots se usaron para hacer incursiones participando entre las unidades de desactivación de explosivos. El técnico en explosivos podía ponerse a cubierto y dirigir el robot a control remoto PackBot para desactivar un artefacto explosivo peligroso.
Sin embargo, un tercio de los 1.400 robots desplegados en Afganistán en 2009 y 2010 no fueron usados por el escuadrón antibombas, Thompson señaló durante una presentación en una feria comercial de Washington que: Los robots no son sólo para los equipos de desactivación de artefactos explosivos Y ahora las tropas están utilizándolos de maneras que no esperábamos.
Por ejemplo, al menos una unidad envió sus vehículos robóticos M-160 – un vehículo sobre orugas equipado con un látigo para detonar las minas enterradas – para explotarlas antes de que pasara un vehículo equipado con detectores de bombas. Para despejar la ruta de minas.
Thompson mostró un video donde se puede ver un vehículo M160 siendo destruido por una bomba, y como se informó a la Defensa Nacional. Eso evitó que el vehículo destruido fuese un transporte con sus ocupantes.
Estos robots también se utilizan para inspeccionar vehículos que se acercan los puestos de control, explicó Thompson. Muchos otros usos para los vehículos terrestres no tripulados se mantienen secretos, añadió.
Y a se han entregado casi 2.000 robots en la zona de guerra, pero ¿cuántos de ellos están guardados en un depósito solo porque son demasiado débiles para el combate, demasiado torpes para contribuir a la lucha, o simplemente innecesarios?
En otras palabras, para los robots de tierra el futuro próximo se limitará a las misiones en que los operadores humanos puedan supervisarlos de cerca – a diferencia de los drones voladores, algunos de los cuales ya pueden volar muchas misiones con muy poca supervisión humana. No vamos a ver a corto plazo convoyes de vehículos totalmente robóticos o francotiradores robot.
Eso es porque en el suelo, incluso una ramita en el camino es un obstáculo, explicó un investigador del Ejército.

