Los principales ejecutivos de la minera Falcondo descartaron que en el área que corresponde a Loma Miranda exista oro u otro metal que se pueda explotar comercialmente, excepto hierro y níquel. Explicaron que estudios geológicos realizados en la zona demostraron que allí sólo se puede extraer ferroníquel y que su explotación no representa peligro para el medio ambiente.
La opinión fue externada por Darren Bowden, presidente y gerente general de Falcondo, quien fue el invitado especial ayer en el almuerzo del Grupo de Comunicaciones Corripio.
El ejecutivo minero estuvo acompañado de Alain Astacio, director de Comunicaciones Corporativas; Arelis Rodríguez, directora ejecutiva de la Fundación Falcondo; Fernando Cabrera, ambientalista, e Iván Pimentel, superintendente del proyecto Loma Miranda.
Justificaron su interés en la explotación de una zona de 384 hectáreas de las 1,373 de Loma Miranda, en vista de que la vida útil de explotación de la loma La Peguera es de menos de cinco años.
Indicaron que con la explotación de Loma Miranda se puede extender a 20 años la extracción de metales ferrosos, lo que implicaría para el Estado dominicano ingresos por 5 mil 400 millones de dólares.
Los ejecutivos de la minera destacaron que el contrado entre Falcondo y República Dominicana favorece al país con el 55% de los recursos obtenidos por la explotación.
En otra parte de la entrevista, Bowden explicó que la explotación de ferroníquel en Loma Miranda, en un período de 25 años le reportaría al Gobierno recursos ascendentes a US$5,400 millones, de los cuales US$1,700 millones corresponderían al pago de cargas impositivas.
Esas operaciones generarían también el pago, por concepto de salarios, de alrededor de 700 millones de dólares y otros 800 millones por los trabajos que realicen diversos contratistas.
Medioambiente
Como mitos calificaron los supuestos daños ambientales que acarrearía la explotación de ferroníquel en Loma Miranda, ubicada en la provincia de La Vega, ya que se trata de un proyecto ambientalmente sostenible que no generaría impactos negativos en la producción de agua, en los cultivos, la foresta y la conservación de especies.
Los ejecutivos de Falcondo presentaron como aval sus operaciones desde hace 40 años en las lomas La Peguera, Ortega y Caribe en las que habrían reforestado el 51% de las zonas.
Aseguraron que la explotación de Loma Miranda no amenaza ninguna de las fuentes acuíferas de la zona, además de que solamente explotarían entre 15 y 30 hectáreas por año, espacio que dijo será reforestado al año siguiente.
Y con ese método cuando termine la explotación de la loma, ya más del 90 por ciento de las áreas intervenidas estarán convertidas en bosques, aseguraron. Asimismo, que el área que pretenden intervenir equivale al 0,1% del total de la provincia.

