Viena. EFE. Con el firme compromiso de luchar contra el narcotráfico y con una hoja de coca en la mano, que en su estado natural no es un estupefaciente, el presidente de Bolivia, Evo Morales, solicitó hoy en la ONU despenalizar en su país esa planta para sus usos tradicionales y medicinales.
Le pido a todas las instituciones, a todos los países, que se repare un error histórico, declaró Morales sobre la inclusión de la hoja de coca en la lista de sustancias bajo control internacional en la Convención antidrogas de 1961.
En un discurso más reposado que en su anterior comparecencia ante la Comisión de Estupefacientes, en 2009, Morales explicó este lunes la decisión de su Gobierno de abandonar de forma temporal la Convención y solicitar el reingreso con una reserva que despenaliza el masticado de la hoja de coca o acullicu en Bolivia.
El mandatario destacó las 27 toneladas de pasta base de cocaína interceptadas y la reducción de más de 10.000 hectáreas de cultivo en el país andino en 2011 como muestra de su voluntad política de luchar contra el narcotráfico.
También lamentó que los narcotraficantes tengan mayor equipamiento y mayor tecnología que el Estado mismo, lo que hace difícil la lucha contra las drogas para un Gobierno sin muchos recursos».
Por ello, solicitó a la comunidad internacional su participación efectiva con radares, helicópteros, aviones tripulados y no tripulados, para que el combate contra el narcotráfico sea mucho más efectivo».
El mandatario destacó que no hay ningún dato en el mundo que diga que esta hoja de coca haya hecho daño a la salud ni al ser humano».
Morales incluso mostró desde el podio toda una amplia gama de productos fabricados con hoja de coca, como mermelada, té, mate, refrescos, e incluso un licor fabricado en Holanda, en una intervención que acabó con el aplauso de numerosas delegaciones.
Los productores de la hoja de coca no somos narcotraficantes, los consumidores no somos narcodependientes, insistió Morales, y explicó que se recuperó recientemente de una dolencia en el estómago gracias al mate de coca.
Para Morales, la absurda prohibición del masticado de la hoja de coca fue un error histórico que se cometió contra el pueblo boliviano».
Bolivia decidió el pasado junio retirarse de la Convención sobre Estupefacientes de la ONU tras argüir que veta el masticado de la hoja de coca, ya que clasifica esa planta como estupefaciente.
El mismo día de la entrada en vigor de la medida, el pasado 1 de enero, La Paz volvió a solicitar su adhesión a la Convención, pero con una reserva sobre la prohibición del uso de la hoja de coca.

