El autor del prólogo de la obra “Mis Memorias: Rafael Molina Ureña”, arquitecto Leopoldo Espaillat Nanita, aclaró el motivo por el cual el presidente provisional buscó asilo en la embajada de Colombia, el 27 de abril de 1965.
En una comunicación enviada a este diario, Espaillat Nanita dice: “Le remito mis observaciones sobre el artículo que publicara El Nacional el miércoles 17 pasado, sobre las memorias del presidente provisional Rafael Molina Ureña. El título consigna su exilio en lugar del asilo en la embajada de Colombia, el cual iniciara el presidente Molina en mi compañía la tarde del martes 27 de abril, al salir de su forzada visita a la embajada de Estados Unidos.
“En sus memorias, precedidas por el prólogo de mi autoría, lo que expresa Molina es su denuncia y protesta de la acción incalificable del mando militar constitucionalista, integrado por el coronel Francisco Alberto Caamaño y el teniente coronel Hernando Ramírez, de concurrir a la embajada de EE.UU sin su conocimiento ni su autorización, en busca de su intervención en el conflicto, y menos para transar la consigna de la vuelta a la constitucionalidad, por una junta militar, como queda consignado en las transcripciones de varios autores, incluidas por mí en el prólogo.
“Sugiero al autor del comentario, junto con la debida rectificación, que se lea y comente el prólogo, con el cual cubro un período que va mucho más allá del martes 27 de abril y en el cual hago mi valoración de conducta de sus actores”.

