Médicos del hospital Doctor Luis Eduardo Aybar extirparon un riñón y el bazo a un joven del ensanche Capotillo que según denunciaron sus padres fue baleado hace nueve días por miembros de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD).
Luis Ernesto Santos Sención, de 30 años, residente en el callejón Eugenio María de Hostos, próximo a la calle respaldo José Martí, permanece en delicado estado en el hospital Luis Eduardo Aybar, donde se informó que el proyectil le penetró por la espalda, le perforó los intestinos y le destruyó el bazo y el riñón derecho.
Sandra Urbáez y Sención Santos, padres del herido, aseguraron que fue baleado el domingo 13 de este mes, en la cancha del ensanche Capotillo, por un miembro de la agencia antidrogas de nombre Junior Almánzar.
Relataron que Luis Ernesto se hallaba en la cancha del ensanche Capotillo, chateando por un celular de su propiedad cuando el agente antidrogas llegó con otro y le ordenaron a los presentes que se pegaran a la pared mientras los registraban y les quitaban los celulares.
Explicaron que cuando concluyó el registro Luis Ernesto pidió que le devolvieran su teléfono, a lo que Junior Almánzar respondió disparándole por la espalda.
La madre del joven dijo que fue a recoger a su hijo cuando Junior y otros agentes se lo llevaron en un vehículo al destacamento de Villa María, donde un oficial superior se negó a recibir al herido tras lo cual lo llevaron al hospital Doctor Luis Eduardo Aybar.
Aseguraron que la intención de Junior Almánzar y de sus acompañantes era que el joven se desangrara y muriera, debido a que no lo llevaron al hospital Doctor Francisco Moscoso Puello, que está a poca distancia del lugar del incidente, ni a otros centros de salud.
Los padres del joven mostraron una querella presentada en la Fiscalía del Distrito Nacional, con la cual acudieron a la DNCD, donde le informaron que no tenían ese caso registrado.
Explicaron que luego de ir a la DNCD, su hijo permanece internado pero custodiado por agentes de esa agencia, pese a que no existe ninguna querella en su contra.

