La República Dominicana despide a uno de sus más emblemáticos líderes empresariales con el fallecimiento de don Héctor José Rizek Llabaly, ocurrido la madrugada de este sábado, noticia que ha causado hondo pesar en los sectores productivos y en la comunidad del Nordeste.
Oriundo de San Francisco de Macorís y figura clave en la evolución del sector agroindustrial, don Héctor deja una huella profunda como impulsor del desarrollo del cacao dominicano y como pilar de una de las familias empresariales más influyentes del país. Su legado se distingue por la visión estratégica, la constancia y un firme compromiso con el progreso nacional.
A lo largo de su trayectoria, Rizek Llabaly desempeñó un papel fundamental en la transformación de la industria cacaotera dominicana. Liderando uno de los grupos más importantes del país, logró elevar los estándares de calidad del cacao nacional y posicionarlo en los mercados más exigentes del mundo, convirtiendo a la República Dominicana en un proveedor clave para las principales chocolateras internacionales.

Su visión empresarial trascendió el ámbito agrícola. Apostó por la diversificación de inversiones en sectores estratégicos, siempre con un firme compromiso con la generación de empleos, el fortalecimiento de la economía local y la modernización del sector productivo. Fue un impulsor de prácticas sostenibles y de iniciativas orientadas a mejorar las condiciones de los productores, promoviendo un modelo de desarrollo responsable e inclusivo.
Más allá de sus logros corporativos, don Héctor fue ampliamente valorado por su calidad humana, su espíritu filantrópico y su apoyo constante a iniciativas sociales y culturales en San Francisco de Macorís y la provincia Duarte. Su influencia impactó positivamente a miles de familias, especialmente en las comunidades agrícolas.
Su fallecimiento deja un profundo vacío en el empresariado dominicano y en toda la sociedad francomacorisana. Será recordado como un hombre de trabajo incansable, liderazgo firme y aportes trascendentales al desarrollo del país. Su ejemplo y su amor por la tierra dominicana permanecerán como guía para las futuras generaciones.
Hasta el momento, la familia no ha ofrecido detalles sobre los actos fúnebres, los cuales se espera sean anunciados en las próximas horas. Paz a sus restos.

