No somos nórdicos, algo que debería entender la legislación dominicana. Por eso los psicópatas y abusadores que son condenados a dos y tres años de cárcel por haber intentado asesinar a sus parejas, cuentan los días, pagan jueces y fiscales, falsifican firmas, hasta que salen y van directo a las casas de sus víctimas y las asesinan a mansalva.
Ya son 38 las mujeres, madres, que han sido asesinadas por sus esposos, o ex maridos, los padres de sus hijos, todos con órdenes de “distanciamiento” y todos de vuelta a la cárcel después de saciar sus intentos asesinos, su compulsión homicida.
Y mientras esto sucede, las “feministas” hacen vigilias frente al Congreso, en horarios y fechas que no son inconvenientes para el tráfico vehicular ni para que la gente se entere masivamente de la protesta femenina, y mientras esto sucede, nuestra flamante ministra discute nuevas modificaciones al Código Penal que no conducirán a ninguna parte, como no lo han hecho hasta ahora, porque en este país, y eso lo sabemos todos y todas, las leyes son un simple pedazo de papel que solo se aplica a los condenados-as de la tierra.
Vuelvo y repito: Solo la acción organizada y vigilante de las comunidades, sea en Naco o sea en Villas Agrícolas, puede impedir los feminicidios. Y solo una acción ejemplarizadora, con más impacto mediático que millares de vigilias, comenzará a tener efecto en este país sitiado por una cultura de arbitrariedad e impunidad, donde mujeres fiscales libertan a connotados abusadores haciéndose cómplices del asesinato de otras mujeres.
En Irán nadie trafica con drogas porque hay un aviso muy claro en los aviones: Si trae drogas échelas al zafacón porque aquí ahorcamos en la plaza pública a los distribuidores de drogas.
Cuando aquí un comité barrial detenga y castigue al primer feminícida los otros lo pensaran, porque “puerco no se rasca en javilla”. Cuando mujeres organizadas tumben una puerta donde un hombre golpea una mujer y lo sometan y entreguen a la policía, otro gallo cantará.
¿Quienes componen un comité barrial contra la violencia doméstica? Las asociaciones de vecinos, si las hay, las iglesias, los clubes deportivos o culturales, y el Destacamento Barrial de la Policía, y desde luego la gente.
Ello demanda hacer las visitas de lugar, motivar, sensibilizar sobre el problema y hablar de la necesidad de prevenir los femicidios de manera conjunta y organizada. Y ello significa armarse con estadísticas, fotos, testimonios, que sensibilicen a la gente. Preguntar y sondear que piensa la gente, que casos conocen, que hubieran hecho de encontrarse en esa situación.
Y significa desde luego, abandonar el figureo, las oficinas con aire acondicionado, y tirarse a la calle.

