Madrid. EFE. La Fiscalía reclamó hoy al Tribunal Supremo español la absolución del juez Baltasar Garzón en la causa por prevaricación que le fue abierta por declararse competente para investigar los crímenes del franquismo (1936-1975) y que el pasado viernes llevó a su suspensión cautelar.
Garzón, artífice de la detención del ex dictador Augusto Pinochet, dejó el pasado viernes su puesto en la Audiencia Nacional de España, tras ser suspendido cautelarmente en relación con el juicio oral que afronta por investigar los crímenes del franquismo.
El pleno del órgano de Gobierno de los jueces españoles, el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), acordó ese día la suspensión cautelar de sus funciones.
El juez Garzón aparece imputado en tres querellas ante la Justicia española, una de ellas la de presunta prevaricación al ordenar investigar los crímenes cometidos por el franquismo, ignorando la Ley de Amnistía de 1977 que se declaró sobre esos y otros delitos de origen político al retornar España a la democracia.
En el escrito de calificación provisional que la Fiscalía remitió hoy a la sala de lo penal del Supremo, el Ministerio Público afirma que los hechos de los que se acusa al juez no son constitutivos de delito.
La Fiscalía indica que sin delito y sin autor no es posible solicitar la imposición de pena alguna».
El juez español Baltasar Garzón recibirá el lunes en París un premio por su defensa de los valores democráticos en el prestigioso Instituto de Ciencias Políticas de la capital francesa, tres días después de haber sido suspendido de sus funciones en su país.
El magistrado español, de 54 años, conocido por su defensa de la justicia universal, recibirá la noche del lunes el Premio Liberté et Democratie René Cassin que otorga cada dos años la asociación académica Jeune Republique (Joven República).
Garzón, reconocido internacionalmente por haber impulsado investigaciones sobre violaciones a los derechos humanos durante las pasadas dictaduras chilena (1973-90) y Argentina (1976-83), y en particular por lograr la detención en Londres en 1998 del ex dictador chileno Augusto Pinochet, tiene tres causas pendientes ante la justicia española.
A la ceremonia del lunes, asistirá el fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI), el magistrado argentino Luis Moreno Ocampo, pero también el ex primer ministro francés Dominique de Villepin, el embajador de Estados Unidos en Francia, Stephen Rapp y el embajadores francés para Derechos Humanos, Francois Zimeray.
El pasado viernes, el Consejo General del Poder Judicial español (CGPJ) suspendió a Garzón de sus funciones al frente del juzgado de instrucción número 5 de la Audiencia Nacional tras haber sido inculpado por querer investigar los crímenes del franquismo amnistiados por ley en 1977.

