El presidente de la Cervecería Nacional Dominicana, Franklin León, manifestó su felicidad tras ver desarrollarse la promesa realizada en septiembre del año pasado, donde se comprometieron a reparar 80 estadios de softbol y béisbol en todo el país.
“Hoy es un día muy especial para nosotros (la Cervecería), estamos honrando la promesa que realizamos en el 2015, en la que nos comprometimos a reparar 80 estadios con motivo de nuestro aniversario y hemos entregado los primeros 32 ya remozados”, apuntó.
León expresó que una de las prioridades para cumplir dicha promesa, es para poder brindarle a la juventud dominicana unos estadios de béisbol y softbol con todos los estándares para el sano esparcimiento en localidades encarecidas, de las cuales, en muchos casos, han surgido grandes estrellas del deporte a nivel mundial.
“El deporte es una gran pasión que nos une, además es una de las fuentes de sano esparcimiento, es por ello que este ocupa un lugar importante para nuestra empresa”, resaltó.
León se pronunció en esos términos en el acto de entrega, totalmente remozado, del estadio Pepe Lucas, del Ensanche Luperón y el mismo contó con la presencia del ministro de Deportes, Jaime David Fernández Mirabal; el alcalde del Distrito Nacional, Roberto Salcedo; el ingeniero Garibaldy Bautista, así como algunos ejecutivos de la Cervecería Nacional Dominicana, autoridades locales y figuras del ámbito deportivo.
Habla Jaime David
El Ministro de Deportes, doctor Jaime David Fernández Mirabal, felicitó la alianza entre el sector público y el privado, la cual ha arrojado resultados positivos.
“Siempre hemos planteado que para el sostenimiento y mantenimiento de las instalaciones deportivas, una alianza estratégica entre lo público
y lo privado, lo gubernamental y no gubernamental, dejaría resultados muy positivos para el país”, dijo Fernández Mirabal.
UN APUNTE
Carlos Araújo
El presidente de la liga de softbol, se sintió altamente agradecido por el trabajo realizado en el popular parque deportivo. El mismo prosiguió diciendo que el sector del Luperón recordará siempre ese majestuoso regalo.

