Opinión

Freddy a Franklin: «etecojete»

Freddy a Franklin: «etecojete»

Hay una ley de porte y tenencia de armas. Usted puede comprar un arma y obtener un permiso legal en la Secretaría de Interior y Policía. Para eso hay que llenar ciertos requisitos y pagar un impuesto anual. Su permiso es válido por el año correspondiente a ese pago y cada año debe renovarlo. 

Eso dice la ley, pero aquí la ley no vale. Este  Estado está podrido por la corrupción, pero además es violador de las leyes, incluso de sus propias leyes.

Y como es así, al secretario de Estado de Interior y Policía, Franklin Almeyda Rancier, un tipo  tímido para pensar y sumamente arbitrario; y ahora contaminado por  la «filosofía» terrorista de «plan de seguridad democrática» del régimen paramilitar  de Álvaro Uribe, se le ocurrió adoptar una resolución que viola la ley de porte y tenencia de armas, especialmente destinada para el mes de diciembre,  como regalito de Navidad y Año Nuevo.

Alumbrado por los dioses del despotismo y la sinrazón, el controversial funcionario  decidió suprimir el porte de armas en diciembre,  manteniendo el derecho a la tenencia; es decir, usted puede tener su arma legalizada en su casa, en la guantera de su vehículo (si lo tiene) o en un maletín dentro del mismo, pero no puede ponérsela en la cintura ni andar con ella. Si lo hace, las autoridades se la quitan.

La disposición esta acompañada de una nueva modalidad de retenes con chequeos sorpresivos aleatorios en la vía pública.

Esta absurda disposición,  es una incitación a los ladrones de objetos dejados o guardados en los automóviles.

La tentación de robar un arma de fuego con un valor de 50 a 80 mil pesos es  superior a la de robarse un celular u otro objeto de menor valor y utilidad, y a  diario los carros violentados con ese fin se cuentan por centeneras y hasta miles.

El señor Almeyda está invitando a los ladrones a hacer su agosto en diciembre; sin contar con el uso que le darán a esas armas robadas los ladrones de ocasión o los terceros que las compren.

Debe tenerse en cuenta que en la propia Policía hay bandas organizadas para robar celulares, laptops, maletines  y otros objetos dejados en los vehículos a través de las llamados «palomos» metidos  en la delincuencia menor.

Son los males menores que generaría esta resolución navideña. Hay consecuencias peores: los atracos  a personas que transiten en automóviles se facilitarían, y los asesinatos selectivos también.

Imagínense  que para responder a los atracadores y/o asesinos habría que sacar el arma de la guantera o del maletín, porque si  la porta o la tiene cerca,  la Policía se la quita en los  retenes. El asesino o el ladrón con el arma en la mano y usted con ella en la guantera  o en el maletín. ¿De quién es la  ventaja?

Esa es una forma de colaborar desde la Secretaria de Interior y Policía con esos facinerosos, los cuales abundan vestidos de civil y también de uniforme.

Imagínense mi caso, amenazado de muerte por el régimen criminal de Uribe y la CIA, con sus ya evidentes conexiones policiales y militares aquí.

Yo tengo armas para mi defensa personal, asignada por el Presidente de la República a  través de la Secretaría de  las Fuerzas Armadas. Y  como yo, puede haber otros dirigentes políticos o ciudadanos(as) con razones válidas (unas no tan santas, otras sí) para andar protegidos legalmente.

Pero resulta que el Secretario de Interior y Policía aspira a que yo y mis camaradas no podamos portar armas en diciembre y sólo podamos tener derecho a tenerlas en la guantera o en un maletín dentro del vehículo. Nos quiere ver desarmados en las calles y plazas públicas o con las armas en guanteras y maletines dentro del carro. ¿Cuáles serían, entonces, nuestras posibilidades de defensa? Diciembre podría ser buen mes para asesinar personas en condiciones de blanco de ataque de  fuerzas criminales,  sean o no de Estado.

Por todo esto, me sumo al valiente, por desafiante, «etecojete» de Freddy Beras Goico y pongo mi voz en la misma dirección de su llamado a desobedecer esa decisión ilegal y pérfida.

A quienes hay que desarmar y meter presos, es a los delincuentes mayores y terroristas de Estado, uniformados o no, que cuentan con la protección de los corruptos gobiernos de turno; promotores impenitentes de todo tipo de delincuencia, a través de  la  impunidad y  de la aplicación de políticas empobrecedoras y represivas que generan resentimiento social, violencia y rebeldía mal encauzada desde una juventud pateada y abandonada.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación