Nélsido Herasme
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A pesar del alto porcentaje de abstención, producto de la crisis sanitaria que hoy está más recrudecida con más contagio y muertes por el coronavirus ya que han aumentado drásticamente en el territorio nacional, aun así ganó el cambio.
La expresión de la gente en las urnas envió un claro mensaje a las venideras autoridades que regirán los destinos del país. Las pasadas elecciones fueron ganadas por el partido y el candidato que marcaban las principales encuestas del país, quedando con ello demostrado que no valen los recursos que se inviertan desde el estado, que no vale la cantidad de alimentos que se reparta y que mucho menos vale la millonada de dinero que se usen desde el poder para diezmar la voluntad de los votantes. La gente dijo que ya estaba bueno de ver a un solo partido gobernar la nación por veinte años corrido, con una ligera interrupción.
El militante o no, decidió dar un paso votando por la propuesta de cambio que encarnaron y plantearon el hoy presidente electo y su equipo político.
Ahora es momento de tomarle la palabra al presidente que sale y hacer de manera conjunta lo que el gobierno no pudo hacer solo de cara a la detención del Covid19.
El pueblo dominicano está demandando un nuevo estilo de hacer gobierno, porque el modelo aplicado por el PLD se agotó y como no tuvo nada que ofertarle al pueblo se vio en la obligación de apelar a la entrega de migajas de pan, salchichón, arroz, aceite, agua, gas, lo que conllevó una exorbitante cantidad de recursos del estado poniéndolo en manos de su candidato para que este hiciera todo lo que le pudo haber convenido en medio de la crisis sanitaria.
Al nuevo mandatario le tocará reunir el liderazgo político para discutir ideas y propuestas que permitan enfrentar la crisis generada por el coronavirus.

