El Nacional
Los gobernadores de los Bancos Centrales de América Latina y España reunidos aquí estimaron que por primera vez desde el inicio de la crisis financiera se observan signos alentadores.
El licenciado Héctor Valdez Albizu, gobernador del Banco Central de República Dominicana y presidente de la conferencia, citó entre esos factores que la caída de la actividad económica en Estados Unidos comienza a desacelerarse y el consumo real muestra un modesto crecimiento.
La inflación se mantiene baja y el riesgo de deflación se va mitigando. Se espera que algunos mercados, como el laboral y el de intermediación financiera, tarden más tiempo en recuperarse, dijo.
Los participantes en la actividad también opinaron que la crisis encontró una región mejor preparada que en ocasiones anteriores debido a la existencia de tipos de cambio flexibles, a mayores niveles de reservas internacionales, a un mayor desarrollo de los mercados de bonos en moneda local y a un mejor manejo de la liquidez bancaria.
Advierten que hacia el futuro, América Latina continuará siendo afectada por una economía mundial débil, cuya recuperación sería más bien gradual.
Otra advertencia, realizada en la XLVI Reunión de Gobernadores de Bancos Centrales del Continente Americano y la LXXXVII Reunión de Gobernadores de Bancos Centrales de América Latina y España, realizada en Bavaro, está motivada por el cambio observado en las características y fuentes de financiamiento de las economías de la región, las cuales están utilizando más el crédito interno en moneda local que los flujos transfronterizos para financiar la actividad productiva.
Los expositores reiteraron que para enfrentar la crisis, los bancos centrales han bajado tasas de interés y puesto a disposición de los sistemas financieros, programas de asistencia de liquidez. En el sector fiscal se han implementado políticas anti-cíclicas y los gobiernos han diseñado planes orientados a canalizar fondos a instituciones financieras con necesidades de liquidez.
Otro aspecto interesante de las presentaciones fue el análisis de los riesgos que enfrentan los países. Por un lado, se dijo que existe la posibilidad de retroalimentación de la crisis del sector real al sector financiero, manifestó Valdez Albizu.
Por otro lado, las soluciones propuestas podrían llevar a un incremento del proteccionismo en las economías o a una mayor inflación, esto último producto de la expansión monetaria. Se destacó que los países con regímenes monetarios basados en metas explícitas de inflación estarían mejor preparados para anclar las expectativas de precios, dijo.
Un tema central durante las discusiones fue la importancia de la estabilidad de precios como principal objetivo macroeconómico en la banca central moderna. Se dijo que para cumplir con eficiencia su meta de estabilidad de precios los Bancos Centrales deben mantener un proceso de toma de decisiones libre de influencia externa.

