El impedimento de entrada a dirigentes del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) a su local, no sólo pasa en el Distrito Nacional, también ocurre en provincias donde la lucha grupal ha tomado altos niveles de confrontación entre los seguidores del ex presidente Hipólito Mejía y el ingeniero Miguel Vargas.
La situación del PRD en las provincias es similar a la del Distrito Nacional y no sólo abarca el local central, sino comités de bases y zonas, donde los seguidores de Vargas no pueden entrar a su partido.
Se dan casos de comunidades en que los seguidores de Vargas son mayoría y los que respaldan a Mejía no visitan los locales para evitar desgracias.
En el Distrito Nacional, hay zonas que han declarado como personas no gratas a un elevado número de dirigentes.
En Azua, Santiago, San Francisco de Macorís, Barahona y otras demarcaciones se repite esa historia.
Las heridas abiertas por la convención en la que Mejía ganó la nominación presidencial a Miguel Vargas se profundizaron con el triunfo de Danilo Medina en las elecciones del 20 de mayo.
Los seguidores de Mejía acusan a Vargas de instruir a sus dirigentes para que votaran por Medina y en el mejor de los casos que se sentaran y no hicieran campaña a favor del candidato de su partido.
Vargas y sus seguidores responden señalando que los errores cometidos por Mejía en el último tramo de la campaña fueron los que dieron el triunfo a Medina.
Argumentan que en marzo, Mejía aventajaba a Medina con más de 15 puntos que se perdieron por los traspiés que semanalmente cometió el ex mandatario desde final de marzo hasta principios de mayo.
Además, que algunos miguelistas no se integraron a la campaña, porque fueron marginados en la dirección de promoción de Mejía.
Sostienen que en lugares en los que los Vargas ganó ampliamente a Mejía, los seguidores del ex mandatario eran colocados de dedo en los cargos claves.
Los que siguen a Mejía califican de insólito que Vargas no hiciera campaña por su partido ni que lo pidiera públicamente a sus seguidores.
Han fracasado las diligencias encaminadas por amigos comunes de Mejía y Vargas para sentarlos a pactar una salida negociada a la crisis del PRD.
Una propuesta que parecía salomónica, sugerida por el diputado y miembro del PRD ante el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM), Hugo Núñez para que se adelante la fecha para final de este año, la convención pautada para mediados del 2013 para escoger el presidente del PRD fue desestimada por ambos bandos.
No se avizora un interlocutor válido que pueda mediar e imponer una solución a la división de los perredeístas.

