Comemos mal. Comemos con un marcado sentido de desequilibrio de nutrientes y presionados por el consumismo.
La verdad de Don Pedro Grullo: Uno es lo que come.
Cada gramo de grasa que se aumenta de peso corresponde a cada gramo de grasa que se ha comido. El cuerpo no engorda solo.
Aquí algunas normas para comer correctamente: En primer lugar, haga ejercicio. Si puede elegir entre quedarse frente al televisor haciendo ejercio solo con el dedo indice, cambiando canales, mueva ese cuerpo. Corra. Baile. Suda. Camine.
Evita o reduce la carne de res. Prefiere pollo, pavo, carne magra de cerdo o conejo; Muchas fibras que facilitan el paso y asimilación de los alimentos por los intestinos. Consumir cereales integrales, las verduras, los vegetales verdes y los frutos secos; hay que cenar temprano:
No es bueno acostarse luego de comer. Se debe dejar pasar al menos dos horas antes de ir a la cama y bebe mucha agua. Nada mejor que el agua para calmar la sed e hidratarse correctamente. No se debe creer en dietas milagrosas.
Es aconsejable comer cinco veces al día: Contrariamente a lo que se cree, repartir las tomas es mejor que saltarse el desayuno o la cena. Recuerda que cuando no se ingieren alimentos, el organismo quema pocas calorías, ya que intenta almacenar reservas, con lo que se consigue el efecto contrario del que se busca.
Tome el papel de cuidar su salud como un premio a usted, no como un castigo. No se imponga nada como norma inflexible. Sepa que todo pasa. Incluyendo las tentaciones de una vida sedentaria.
No te impongas el régimen como un castigo.

