Los valiosos aportes que ha hecho Hatuey De Camps al Partido Revolucionario Dominicano (PRD), han contribuido a que esta entidad haya escrito páginas gloriosas. Hatuey proviene de una ancestral familia perredeísta, cuyo padre fue uno de los constituyentes en 1963. Él siempre ha sido un hombre de debatir sus ideas y sus posiciones de cara al sol, sin utilizar armas arteras. Su contribución en este proceso es la sepultura del PLD.
Se esperan en los próximos días nuevas adhesiones a la candidatura de Hipólito Mejía, obligado a ganar por amplio margen, dado que los peledeístas están aferrados al poder. La alianza se fundamenta en un programa de 27 puntos. Se trata de recorrer un camino unitario que derrote al continuismo del PLD y su dictadura constitucional. Otras fuerzas acompañan este proyecto. De Camps ha sido un gladiador invicto. En su condición de jefe de campaña de Antonio Guzmán, Salvador Jorge Blanco y Hipólito Mejía, salió ganancioso.
También dirigió el comando electoral del doctor José Francisco Peña Gómez en 1994, competencia que fue ganada por el extinto líder, pero la victoria fue desconocida por el dictador ilustrado, Joaquín Balaguer, quien se sintió compelido a reducir su mandato a dos años por lo escandaloso del fraude.
La repulsa contra el régimen autoritario de Leonel Fernández sigue en ascenso. Un grupo de intelectuales acaba de publicar un documento donde subraya el peligro que representa la repetición del modelo del PLD, dado que no habría ninguna modificación en la conducción del Estado. La trilogía Leonel-Margarita-Danilo, es sinónimo de reproducción de la pobreza y aumento de la inequidad.
Los intelectuales firmantes apuntan, con irrebatible certeza, que el PLD ha penetrado en áreas claves de la economía, como las finanzas, los medios de comunicación, energía, hidrocarburos, turismo, construcción y otras.

