Después del ajusticiamiento de Rafael Leonidas Trujillo Molina, su hijo Ramfis orquestó los planes para capturar y asesinar a los ejecutores
Chichí De Jesús Reyes
chichidejesus@hotmail.com
En los meses posteriores al ajusticiamiento del dictador Rafael Leonidas Trujillo sucedieron acontecimientos que transformaron el panorama nacional, entre ellos la renuncia de Ramfis Trujillo y sus tíos y la acción militar del coronel Pedro Rafael Ramón Rodríguez Echavarría para frustrar el golpe de Estado que fraguaban los hermanos Héctor y José Arismendy Trujillo Molina
En un esfuerzo por estimular a la Organización de Estados Americanos (OEA) a levantar las sanciones económicas vigentes, el 14 de noviembre de 1961 Ramfis renunció a la posición de jefe del Estado Mayor General Conjunto de Aire, Mar y Tierra, y Héctor y Petán fueron enviados de vacaciones al extranjero. La dimisión de Ramfis se mantuvo en secreto por varios días, lo que le permitió movilizarse para materializar la matanza de los ajusticiadores de su padre. Negro viajó por avión a Bermudas, mientras Petán se pasearía por las cristalinas aguas del Caribe en la fragata Presidente Trujillo. La partida de los hermanos del dictador fue el resultado de un acuerdo privado entre los Estados Unidos, Balaguer y el propio Ramfis.
El dúo regresó al país después que Petán convenció a Negro de que lo mejor que podían hacer era regresar a proteger sus intereses.
El muchacho, como despectivamente llamaba Petán a Ramfis, No está en ná, él está jugando a que todo se pierda. Petán favorecía que se detuviera el proceso de destrujillización y que la familia del asesinado dictador se perpetuara en el poder. Los hermanos Trujillo-Molina habían confeccionado listas de opositores al régimen que deberían ser eliminados, misión que confiarían al jefe del Servicio de Inteligencia Militar (SIM) en el Cibao, coronel Víctor Alicinio Peña Rivera.
En la noche del 17 de noviembre Ramfis había decidido su partida del país y en su villa de Boca Chica (ubicada donde ahora está el Club Naútico), celebró una fiesta majestuosa que sus propios amigos definieron como de despedida. Pocos de los presentes conocían la inminente partida del joven militar.
Al día siguiente instruyó al jefe de su escolta, coronel Juan Disla Abreu , que no informara a ninguna persona, sin importar rango ni grado de amistad. Unicamente tendrían acceso el general Sánchez hijo, jefe de la Aviación Militar; el general Virgilio Garcia Trujillo y su amigo y consejero, don Emilio Rodríguez Demorizi Un intimo amigo y pariente del general, el empresario radiofónico Pedro Pablo Bonilla (Pepé) fue impedido de entrar a la casa.
En esa reunión se fraguó el asesinato de los ajusticiadores de Trujillo en la hacienda María.
De forma inesperada, se presentó a la residencia campestre el coronel Pedro Rafael Ramón Rodríguez Echavarría (Chavá), comandante de la base aérea de Santiago, pero tampoco fue recibido por Ramfis,: El general está ocupado, pero le esperará esta tarde en San Isidro, comunicó Disla Abreu al alto jerarca, quien de inmediato montó en cólera. En presencia de Pepé Bonilla, Rodríguez Echavarria expresó: Si estos pendejos (Sánchez hijo y Garcia Trujillo) creen que me van a joder a mí, van a saber quién soy yo.
Después de su encuentro con Ramfis en Boca Chica el general Sánchez convocó a la alta oficialidad y a los pilotos más especializados a una reunión en San Isidro, pero la misma fue suspendida porque el
jefe de la Aviación debió trasladarse al puerto de Haina, de donde zarparia en el Yate Angelita el general Ramfis. Allí el hijo mayor de Trujillo instruyó a Sánchez hijo emprender una acción militar para sacar del Palacio Nacional a Balaguer, conforme consigna el periodista Miguel Guerrero en su obra Los últimos dias de la Era de Trujillo.
Desde San Isidro Chavá se trasladó a la base aérea de Santiago y contactó a su compañero de estudios en La Vega y amigo de infancia, el doctor Ramón Tapia Espinal, para establecer comunicación con los partidos de oposición, principalmente la Union Civica, a fin de organizar en todo el país manifestaciones callejeras de respaldo al gobierno de Ba laguer y contra las maquinaciones de los Trujillo.
Frente a las complicaciones políticas del momento y las acciones que debían tomarse inmediatamente, Tapia recomendó al general incorporar en el equipo de estrategia al licenciado Rafael Filiberto Bonelly, y se redactó la proclama que el militar, con inocultable nerviosismo, leyó por todas las emisoras de Santiago.
Al tiempo de la intervención de Rodríguez Echavarría, su hermano Pedro Santiago Ramón, que había logrado incorporar al movimiento a la mayoria de los pilotos especializados, envió aviones a distintos puntos del país desde los cuales se divulgaba el apoyo de los militares al presidente Balaguer y a la salida de los Trujillo.
En Santiago Chavá era proclamado héroe nacional al tiempo que Balaguer lo designaba Secretario de las Fuerzas Armadas.
Por la presión de los cívicos Balaguer disolvió el Congreso Nacional y se escogió un Consejo de Estado presidido por él.
Ramfis Trujillo huyó de RD
Ramfis huyó en el lujoso yate Angelita, que dejaría abandonado en Martinica. En la nave estaba el féretro de Trujillo. Rodríguez Echavarría hizo llevar los restos a la base aérea de Barahona y se lo envió a Ramfis por vía aérea.
Los hermanos Trujillo ignoraron a su madre, Doña Julia, a quien dejaron abandonada luego de la partida de la familia. La anciana de 94 años fue trasladada a Miami en un avión de Panam.
UN APUNTE
Balaguer y los Trujillo
Resignados a que su salida era inminente, los Trujillo exigieron condiciones y Balaguer les repartió grandes cantidades de dinero perteneciente al Partido Dominicano, organización que por años acumuló vastas sumas de dinero producto del 10 por ciento sacado a los salarios de los empleados públicos.

