La Procuraduría General de la República optó este lunes por guardar silencio ante la denuncia del director de Ética e Integridad Gubernamental, Marino Vinicio Castillo (Vincho), de que dos agentes del FBI interrogaron sin una orden judicial en un cuartel policial de La Romana a empleadas domésticas de la villa del médico de origen dominicano radicado en Miami, Salomón Melgen.
El Nacional trató de conocer una versión oficial de parte del procurador Francisco Domínguez Brito, pero hasta este mediodía no se había obtenido respuesta.
La pregunta sobre el particular le fue requerida a Domínguez Brito a través del Departamento de Relaciones Públicas de la Procuraduría General de la República y a través de llamadas a su teléfono celular, el cual no contestó.
Según el doctor Marino Vinicio Castillo, el 22 de febrero de este año, dos agentes del FBI interrogaron sin una orden judicial en un cuartel policial de La Romana a empleadas domésticas de la villa del médico Salomón Melgen.
Dijo que el interrogatorio se hizo previo a la fecha en que la Policía descubrió la trama para vincular al senador estadounidense Robert Menéndez y al doctor Salomón Melgen en un caso de prostitución mediante la divulgación de un video.
Un general de la Policía ha declarado que para ese operativo requirió la presencia del fiscal de La Romana y que recibió la respuesta de otro general de la Policía de que se contaba con la anuencia del procurador general de la República Francisco Domínguez Brito, y que no era necesaria la presencia de fiscal alguno, detalló el doctor Castillo.
Sin embargo, en fuentes ligadas a la justicia se informó que el oficial al que se refiere Castillo no estaba laborando en la Procuraduría General de la República cuando se produjo el interrogatorio.
Castillo consideró ese hecho como sumamente grave, porque constituye una infracción a la Constitución, a los tratados internacionales y a la normativa penal dominicana.

