Los dominicanos celebran hoy el 176 aniversario de la Independencia Nacional, acontecimiento que trajo consigo la fundación de un Estado libre y soberano que nació bajo la consigna de Dios, Patria y Libertad y el imperecedero compromiso de que la nación podría ser destruida, pero jamás degradada a la condición de sierva.
Veintidós años antes, el capitán José Núñez de Cáceres emprendió un efímero proyecto de proclamación de la República, que fue como semilla de emancipación sembrada cuando Juan Pablo Duarte, padre de la nacionalidad dominicana, apenas contaba nueve años de edad.
La Trinitaria, considerada como un modelo de organización política para los pueblos de América que luchaban por liberarse de los colonizadores europeos, fue el vehículo ideado por Juan Pablo Darte, cuando recién cumplía los 25 años, para concebir, impulsar y proclamar la separación de Haití del Santo Domingo Español.
Ramón Matías Mella, quien disparó el trabucazo que anunció al mundo el nacimiento de la nueva República, y Francisco del Rosario Sánchez, cuyo valor y arrojo contribuyeron a consolidar el ideal independentista, fueron trinitarios discípulos de Duarte.
A lo largo de 176 años, los dominicanos han ofrendado sangre y sacrificio para preservar el legado de los padres de la patria, incluida su lucha contra la anexión a España, gestiones de traspaso de parte del territorio a Estados Unidos, y el desbordante endeudamiento que motivó la ocupación militar estadounidense (1916-1924).
Regímenes como los de Santana, Báez, Heureaux y Trujillo, entre otros, fueron incompatibles con los principios de democracia, libertad y soberanía heredados de los febreristas, razón por la cual la historia dominicana está repleta de episodios epopéyicos de un pueblo resuelto siempre a defender su integridad soberana.
El Día de la Independencia Nacional sorprende a los dominicanos en una crisis inédita causada por la suspensión de las elecciones de febrero 16, un infausto suceso que ha sido motivo de vergüenza e indignación de una sociedad que reclama su rápido esclarecimiento.
Tan solemne efeméride es propicia para reiterar vehemente llamado al Gobierno, liderazgo político, autoridades electorales y sociedad civil a propiciar un acuerdo que garantice establecer las causas y responsables de la interrupción de las votaciones, así como asegurar que las nuevas elecciones del 15 de marzo sean totalmente limpias, transparentes y concurridas. Hay que blindar la democracia.

