Propaganda vacia
¿Cómo redireccionar los recursos del Estado que se dejan de percibir fruto de la corrupción y las operaciones oscuras?
¿Qué podemos hacer para ahorrar estos recursos y revertir éstos renglones que se pierden en manos de corruptos y corruptores?
Los recursos dilapidados que se gastan en publicidad y propaganda vacía por parte del Estado son incalculables miles de millones. Se deben revertir en orientación e información ciudadana, sobre los servicios que se ofrecen, como acceso a ellos para simplificar la gestión.
Qué interesante sería conocer a través de estudios científicos las estadísticas que surjan de la cantidad de recursos dilapidados por el mal uso de dicho recursos públicos, de las evasiones de impuestos y la corrupción.
Muchos pensamos que para poder lograr esos cambios y aprovechar esos recursos en bien de la sociedad, la iniciativa debe venir desde las instituciones estatales, pero nunca hemos pensado que éste liderazgo que hace falta debe surgir desde la sociedad misma y es ésta, como la principal víctima, la que debe comenzar a exigir e imponer las reglas claras manos limpias participando y convirtiéndose en un control social alternativo.
Tal es el caso de Italia, con la historia de Tangentópoli, que comenzó en 1992 en la ciudad de Milán, Italia, cuando la Sra. Laura, descontenta con que le acortaran el presupuesto de la pensión alimenticia que le pagaba su ex esposo, entró en la oficina de este, el Sr. Mario Chiese, quien era director de un asilo, rompió la cerradura de la gaveta del escritorio y descubrió que el mismo tiene dos cuentas en Suiza, que luego de iniciadas las investigaciones, las autoridades se percataron de que el monto de las cuentas era de 12 millones de dólares, algo totalmente fuera de lo normal en ese entonces, según declaró la Procuraduría de Milán.
Antonio Di Prieto fue el fiscal al que le tocó conocer el caso, pero por iniciativa propia decidió investigar más allá y lograr obtener datos sobre la procedencia del dinero de Chiese, por lo que indagó las irregularidades en la administración del asilo público. Pero no fue hasta febrero de 1992 cuando a la procuraduría llegó una denuncia por extorsión en contra de Mario Chiese, presentada por un empresario que se negaba a pagar un alto monto al referido funcionario para que éste le concediera la asignación de un contrato.
Fue así, como ese grupo de fiscales, por voluntad propia, dieron al traste con el inicio de lo que fue una revolución contra la corrupción en toda Italia, en los que él y sus aliados, llamados los Manos Limpias lograron desatar las grandes maniobras ilícitas que tenían los principales partidos, burócratas de todos los niveles y empresarios de aquel país.
Fue precisamente por el excelente trabajo de Di Prieto y el Pool de los Manos Limpias, que aquella sociedad se enteró de que el caso del asilo no era un caso aislado de faltas graves en servidores públicos, sino que destapó uno de los miles de dispositivos ilícitos que componía un sistema nacional de corrupción detrás del cual se encontraba la partidocracia, provocando el derrumbe y descrédito de los partidos y políticos tradicionales.
Hoy quiero pedirles apreciados lectores que no dejen de ser la diferencia y juntos hagamos esa diferencia, un compromiso de la colectividad, para recuperar el país, formando el Pool de las Manos Limpias.

