Que la oposición y el pueblo despierten
El artículo de hoy es de la autoría de
Hungría Vásquez Hernández,
Quien me pidió le permitiera mi columna, espero sea de su interés:
Nosotros somos de opinión de que la oposición debe de despertar del letargo en que se encuentran todos los partidos y la misma sociedad. La cual debe asumir su rol y ejercer su poder, el poder del pueblo, que es a quien realmente de corresponde. Porque el PLD, el gobierno y los socios de ellos se están riendo con las muelas de atrás y a todo pulmón.
Y la razón para pensar de esa manera es simplemente por que vemos lo que está llevando a cabo el gobierno, el PLD, los corchos y los aliados, que se están preparando para perpetuarse en el poder a como dé lugar, llevando a cabo aquello que dicen por ahí, de que en el juego, la política y el amor todo se vale.
Por ejemplo: a la oposición ni a la sociedad le importa nada escuchar, leer o ver por televisión, un hospital que a lo mejor su construcción no se llegó en inversión a un millón de pesos. Y ahora remodelar la sala de emergencia se anunció con bombos y platillos que se gastó la suma de RD$550 millones de pesos. Y no pasa nada. ¿Y el pueblo se dará cuenta de esto? ¡Quiera Dios que sí!
Pero parece que tampoco le importa a la oposición y el resto de la sociedad lo que hagan o dejen de hacer lo que están en el poder en la actualidad, porque nada se ve ni se escucha en las noticias y las informaciones ni se publican en periódicos.
Pensamos que tampoco los partidos que se encuentran en la oposición ni la misma sociedad se escucha decir nada o muy poco con relación a las tantas barbaridades que hacen estas gentes que nos desgobiernan, haciendo y deshaciendo, pero todo a su favor y muy poco o nada a favor del pueblo, sin darle atención a los grandes problemas de actualidad. Ahora todo lo malo que sucede es culpa de Agosto.
Las organizaciones de oposición y hasta el pueblo sensato pudiesen ponerse de acuerdo y salirle al frente a esta modalidad de hacer trampas y fraude a base del patrimonio del pueblo comprando la conciencia a los votantes con el dinero de las obras sobrevaluadas, haciendo cuantas diabluras y nadie dice esta boca es mía.
Señores lectores, si la cosa sigue como va ellos se saldrán con la suya, porque nadie le está exigiendo cambio, ni la oposición, ni la sociedad, ni el pueblo mismo, que tanto quiere y necesita producir y progresar, y no estar viviendo a base de dádivas, bono-gas, bono-luz, cajitas, nominillas, tarjetas de solidaridad. Afirmando que hay un gran progreso, sabiendo que es todo lo contrario, un país sin seguridad, sin empleo, sin salud ni medicina, sin comida, sin justicia ni cumplimiento de la ley, un ambiente contaminado, sin agua, ni luz y las calles todas llenas de agua y de lodo, con un Presidente sordo, mudo y ciego, y sus autoridades corrompidas hasta los tuétanos. Un pueblo que tampoco reclama sus derechos.

