El concepto de corrupción varía de acuerdo a la época, el lugar, la concepción cultural y teológica de las sociedades; este fenómeno es considerado uno de los males más nocivos tanto para las instituciones públicas como privadas, afectando principalmente la calidad de vida de los ciudadanos.
Narciso Benbenaste y Gisela Delfino opinan que la corrupción se deriva del valor mercantil; valor que es resultante de una interiorización del papel del dinero como estructurante de los intercambios sociales. Y puntualizan a la misma como el uso de lo público para fines privados.
Por su parte Aristóteles expresa que la corrupción sería la desvirtuación del bien mayor, esto es de la vida pública.
Wikipedia define la corrupción política como el mal uso público (gubernamental) del poder para conseguir una ventaja ilegitima.
El profesor alemán Arnold J. Heidenheimer, en sus escritos del año 1993, planteó el mejor marco para analizar la corrupción desde una perspectiva comparativa:
Las autoridades se desvían de la ley en aspectos menores para beneficiar a los amigos
Las autoridades aceptan obsequios como muestra generalizada de buena voluntad,
Nepotismo en designaciones oficiales y adjudicación de contratos,
Las autoridades se benefician de decisiones públicas a través de negocios complementarios (sobornos políticos directos),
Los clientes comprometen el voto de acuerdo con las directrices del patrocinador,
Los clientes necesitan la intervención de un patrocinador para conseguir la «vía de derecho» administrativo,
Las autoridades esperan recibir obsequios (comisiones ilegales) como requisito para respetar «vía de derecho»,
Las autoridades toleran el crimen organizado a cambio de compensaciones,
Los militantes cambian repentinamente su fidelidad al partido por razones pecuniarias y
Las autoridades y los ciudadanos ignoran pruebas claras de corrupción.
Concluye Gerald E. Caiden, que a menos que los países democráticos logren liberarse de este flagelo, se encontrarán dificultades innecesarias para la superación de numerosos desafíos que se tienen planteados en las actuales circunstancias. De mantenerse el predominio de la corrupción, se pone en peligro la convivencia social y la vigencia de la democracia.
Por otra parte es importante aplicar la sanción moral, la cohesión moral de la sociedad frente a la debilidad de la justicia, de las instituciones del Estado que están llamadas a enfrentar la corrupción y de esta forma prevenir la impunidad y la debilidad que hay para controlar el cáncer dett
El padre José Luís Alemán Js, en una de sus últimas conferencias explicaba que la única forma de que una sociedad cambie, es a través de la cohesión social, ética y moral, con estructura para ir transformando poco a poco el deterioro social-institucional fruto de la corrupción.
Transparencia es lo opuesto a la corrupción por consiguiente es propicio ser transparente para prevenir y revertir el cáncer de la corrupción.
No es justo ni ético ni moral ni legal cobrar más impuestos sin combatir ni sancionar la corrupción y la impunidad.

