Una alerta colectiva nacional II
Continuación del documento del señor Hungría Vázquez Hernández, quien es militar retirado y ejerció su función en la época de la dictadura de Trujillo, quien me solicitó publicarle, esperando sea de su aprecio y valoración dejamos el siguiente planteamiento, a su consideración: El Presidente de la República tiene y debe de hablarle al pueblo, tal y como lo hacen los Presidentes de los EUA, Barack Obama y el de México, Felipe Calderón, respectivamente; cada vez que se le presentan algunas dificultades a esos países, ellos en seguida las enfrentan personalmente, no importando que aquello sea por el caso de la droga, de la corrupción y otras intríngulis que se les puedan presentar a esos pueblos. Nosotros creemos que si no se toman medidas urgentes, vamos a llorar como mujeres, lo que hoy podemos resolver como hombres, por ejemplo eliminar el pago de los apagones de la luz, que eso es una estafa a los consumidores. Realizar un verdadero y efectivo plan de trabajo de emergencia. Investigar y a la vez someter a la Justicia a los corruptos llevándolos al banquillo de los acusados. El problema de las drogas y de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional. La inversión económica en las campañas electorales, en la maldita compra de la conciencia de los votantes. Con todo el respeto que ustedes se merecen les advertimos que son miles y miles de productos químicos incendiarios que se encuentran debajo del basurero del pueblo, entre ellos está el gran problema de los haitianos en el país, que esos pueden encenderse de un momento a otro, sino se toman medidas urgentes, pero que esto sea hoy mismo, porque mañana entonces será demasiado tarde para ablandar las habichuelas. Queremos dejar claro que cuando hablamos de productos químicos nos estamos refiriendo a las tantas huelgas en casi todos los pueblos del país y la peligrosa nueva modalidad de protesta por los apagones y los altos precios de luz que no existe, quitando los contadores y tomando la corriente por su propia cuenta, y para qué hablar del gran desorden del trasporte público y el poder que ejercen los dirigentes de los gremios transportistas a nivel nacional, además de los secuestros y la inseguridad ciudadana, los atracos en pleno día y en todas parte, de los odiosos precios de la canasta familiar y miles de cosas más, como es lo nuevo en el Congreso por la aprobación de la Carta Magna, a todos esos fuegos es que nosotros nos referimos. Algo más que todos ustedes deben y tienen que saber y es, que el pueblo no quiere dádivas, ni funditas; el lánguido y sufrido pueblo lo que quiere es trabajar, para ganarse los alimentos de él y lo suyo con el sudor de su frente, y eso se debe de hacer en este año ante de la Nochebuena, Navidad y Año Nuevo, sabemos que no les conviene a los que se hacen millonarios repartiendo, porque todo el mundo sabe que el que reparte y reparte se queda con la mayor parte y eso lo sabe el pueblo llano .
