En la reforma del sistema judicial dominicano se han establecido ciertos avances, como es el Consejo Nacional de la Magistratura, lo que trae consigo una nueva forma de selección de los jueces de la Suprema Corte de Justicia; la creación de la Escuela Nacional de la Judicatura y otros requerimientos con mayor rigurosidad en la elección de los demás jueces.
En cuanto a la Procuraduría General de la República también se han experimentado cambios. Entre ellos la creación de la Escuela Nacional del Ministerio Público, la Carrera del Ministerio Público, que trajo consigo un sin número de requerimientos para la escogencia de fiscales y fiscalizadores. Así también se ha creado la Escuela Nacional Penitenciaria, en donde se forman a los policías penitenciarios y que marca el inicio de un modelo penitenciario que paulatinamente está transformando nuestro sistema carcelario tradicional.
Además, de la modernización en infraestructura, cabe destacar el incremento presupuestario y creación de nuevos impuestos para mejoría del sistema carcelario como lo más importante logrado por el sistema de justicia dominicano, lo que ha producido una dignificación de los salarios de jueces, fiscales, fiscalizadores, personal administrativo y de los nuevos policías penitenciarios.
Por otro lado han surgido modificaciones extraordinarias en la base legal del sistema de justicia entre los que se encuentran la Ley 76-02 Código Procesal Penal, Ley 136-03 Código de Niños, Niñas y Adolescentes, entre otros procesos por conocer para modernizar el sistema de justicia y sobre todo para consensuar las leyes de justicia penal con nuestra constitución, adoptando un sistema penal acusatorio o probatorio, ya que el anterior tenía grandes fallas que violentaba los derechos fundamentales y se contraponía a la base constitucional.
Sin embargo, ha sido lamentable el hecho de que al momento de planificarse ésta tan importante reforma del sistema judicial dominicano, la Policía Nacional no formará parte de la misma, que si bien es cierto ha tenido transformaciones, penosamente ha sido separada de lo que compete a la justicia y en lo que es más importante se ha quedado fuera, que es en el aspecto del incremento salarial, similar a como les ha tocado a los demás actores del sistema y en las modernizaciones de sus infraestructuras.
Ahora bien, ¿De qué manera esta situación ha afectado a la sociedad?
Pues, las estrategias más importantes de los actores judiciales deben estar enfocadas en la prevención y el control, siendo la Policía la principal institución para prevenir las infracciones y controlarlas, además de ser la única institución con capacidad de accionar en todo el territorio nacional en tiempo real, por lo que es inconcebible que a estas alturas a más de una década de iniciarse la reforma judicial no se hayan tomado en cuenta el fortalecimiento de la parte preventiva y de control de los crímenes y delitos, es decir de modernizar la Policía Nacional en la misma escala y con la misma inversión de recursos en que se ha hecho con el resto del sistema Judicial.

