Una trampa, la sazonada reforma policial
Rompamos con la disciplina otrora. Ya decía el filósofo e historiador francés Michel Foucault, en su libro Vigilar y Castigar: “La disciplina son los métodos que permiten el control minucioso de las operaciones del cuerpo, que garantizan la sujeción constante de sus fuerzas y les imponen una relación de docilidad-utilidad”.
Es tiempo de dejar en el pasado los métodos de inquisición y de trujillismo que se mantienen en la mente de los dominicanos, en las políticas públicas siniestras de los gobiernos y en las acciones de los cuerpos de seguridad, denominados órganos represivos del Estado, características de gobiernos dictatoriales, autoritarios y que se alejan de los principios democráticos con garantía del respeto a los derechos y libertades humanas.
Podemos concluir que como parte de la reforma policial las diferentes medidas o programas de seguridad implementadas por los últimos gobiernos, han sido fallidas. Además de una ley policial inconstitucional.
El historiador católico británico Lord Acton decía: “El poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente.”
Recientemente el jefe policial ha centralizado la mayoría de los recursos presupuestados para la Policía Nacional y manejado en una cuenta única de manera cerrada.
Entre las centralizaciones de estos recursos está la eliminación de la mayoría de dependencias que tenían recursos descentralizados, asignados dentro de la policía y en algunos de estos organismos se manejaba a favor de los pensionados cómo es el caso del Comité de Retiro, COREPOL, que tenía de presupuesto 91 millones de pesos, de los cuales había un programa de préstamos a bajos intereses para los pensionados que ha sido cerrado, y de igual forma, la reducción de 20 millones del los 63 que tenía asignado la Reserva Policial.
Más de trescientos millones de pesos del presupuesto asignado por el gobierno que tenía el cerrado Instituto de Seguridad Social, ISSPOL, de igual manera la ARS policial, de donde se desprende el cierre del programa de becas para los policías y sus hijos. Se cerró el Instituto de Dignidad Humana, la Comisión de Reforma Policial, el Museo Policial, que manejaban varios cientos de millones de pesos.
Cada año la Policía ahorra de «donaciones obligadas» descontadas del salario de los policías, por mes, para el plan de vivienda, unos 100 millones de pesos, en dos años no se hecho una rancheta, más 100 millones que dizque aportó el Presidente Danilo según anunció en discurso del 27 de febrero. Se incluyen los fondos de cuatrocientos millones del plan de defunciones. Muy bien todos estos fondos podrían utilizarse en beneficio de los policías.
Por otra parte, no se sabe lo que ha pasado con los varios cientos de millones que tenía asignado el Hospital General de la Policía, ya que la administración del hospital pasó a manos del Instituto Tecnológico de Santo Domingo, INTEC, y quizás no sea malo, pero es cuestionable no exponerlo al público debidamente.
Cabe señalar que apenas se asignan RD$240.00 por mes laboral para el desayuno, almuerzo y cena de los policías, viene siendo RD$8 pesos por día, lo que le llaman raciones alimenticias.
Dios les bendiga siempre, pueblo dominicano.

