A propósito de la nueva propuesta de reforma policial entregada ayer al presidente Danilo Medina debo insistir en mis recomendaciones, las cuales llevo una década haciendo a través de mis escritos y de los medios de comunicación masiva impulsando democratizar, modernizar y hacer preventiva la función policial y no solamente con llamados de atención sino con propuestas serias y frutos de investigaciones y de mi experiencia de más de veinte años como funcionario de la Policía, los cuáles fueron intachables.
Es urgente la redefinición y redirección de los organismos de seguridad, principalmente a la policía nacional, lo que implicaría una evaluación y depuración estricta de todos los recursos humanos del sistema de Justicia, el Ministerio de Interior, la Procuraduría, la Policía, las Fuerzas Armadas y demás organismos del sistema de seguridad (jueces, fiscales, policías, militares, etc.), entre otros.
Ingreso, selección y distribución de los recursos humanos aplicando el cumplimiento radical de las normas con concursos, en este mismo sentido establecer los estándares internacionales en la designación de la cantidad de recursos humanos por localidad o región en áreas especificas, (el promedio es 1 policía por cada 225 habitantes, completamente equipado), aplicando la criminología, (mapeo delictivos, mediciones para clasificar los delitos, crímenes y criminales).
De la misma manera los presupuestos para los organismos de seguridad deben ser planificados y elaborados con anticipación a cada año por venir, entorno a cada miembro, a cada dotación y a cada proyecto del año completo (de ser posible de manera prospectiva de cada periodo gubernamental), estableciendo estrategia eficientes y tomando en cuenta los recursos necesarios para la más mínima actividad.
Análisis estadísticos y de las informaciones tomando en cuenta los estudios y conocimientos de la problemática social, de sus zona laboral asignada y equipados con las herramientas correspondientes de acuerdo a los requerimientos del servicio; así también transparencia, fiscalización, distribución equitativa y rigurosa del presupuesto y demás recursos materiales con la implementación de tecnologías vanguardistas.
Incluyendo un salario acorde a la canasta familiar y los riesgos (no menor de 500 dólares que es la media internacional) garantías de seguridad social con calidad de vida digna y trato humano para los miembros de la organización, reconociendo que de los servicios público la profesión de policía es la de mayor riesgo; el consenso y cruce de informaciones de todos los organismos de inteligencia enfocados en respaldar las operaciones de manera preventiva y prospectiva con análisis avanzados de las informaciones.
Por otro lado se hace muy difícil el consenso, la gerencia y el cruce de información que llena de burocracia e ineficiencia nuestro sistema de seguridad pública.
Entendemos que no se necesitan cifras para darnos cuenta del estado de emergencia en que vive la sociedad dominicana a causa de la inseguridad y la violencia en todas sus manifestaciones. Superando las víctimas de cualquier guerra, más de 3000 homicidios en los últimos 15 meses y más de 500 en los últimos tres meses.

