Como ciudadano preocupado por las situaciones de riesgo y de vulnerabilidad que presenta nuestra condición de isla para los fenómenos naturales y particularmente en los casos de movimientos telúricos que recientemente nos han tocado, quiero compartir con la población algunas orientaciones de interés con el objetivo de influir en una cultura de prevención. El siguiente escrito quiero dedicarlo de manera especial y a la vez agradecerle por su motivación para que lo publicara a la señorita Rosanna Delgado.
De acuerdo a Wikipedia, datos basados en la Asociación Internacional de Ingeniería Sísmica, que coincide con la Asociación Española, un terremoto (del latín terrae tierray motus movimiento), también llamado seísmo o sismo o temblor de tierra: es una sacudida del terreno que se produce debido al choque de las placas tectónicas y a la liberación de energía en el curso de una reorganización brusca de materiales de la corteza terrestre al superar el estado de equilibrio mecánico. Un terremoto también es llamado seísmo, sismo o temblor de tierra.
Aunque las actividades tectónicas y volcánicas son las principales causas por las que se generan los terremotos, existen otros muchos factores que pueden originarlos: Acumulación de sedimentación como desprendimientos de rocas en las laderas de las montañas, hundimiento de cavernas.
Modificación del régimen de precipitación, modificando cuencas o cauces de ríos o estuarios. Variaciones bruscas en la presión atmosférica por ciclones.
Estos mecanismos generan eventos de baja magnitud.
Para calcular la magnitud del terremoto es necesario registrar el movimiento que éste causa a la tierra con el instrumento llamado sismógrafo y que se mide en la escala sismológica de Richter.
Según el investigador Anne E Egger hay tres principales formas en que las placas interactúan en los límites: pueden moverse en dirección divergente, pueden moverse en dirección convergente, o pueden deslizarse una al lado de la otra, transformante. Cada una de estas interacciones genera una forma diferente de terremoto, volcán y topografía.
La institución de Protección Civil española recomienda en caso de terremoto las siguientes medidas: Si está en el interior de un edificio es importante: Buscar refugio debajo de los dinteles de las puertas o de algún mueble sólido, como mesas o escritorios, o bien, junto a un pilar o pared maestra.
Mantenerse alejado de ventanas, cristaleras, vitrinas, tabiques y objetos que pueden caerse y llegar a golpearle.
No utilizar el ascensor, ya que los efectos del terremoto podrían provocar su desplome o quedar atrapado en su interior.
Utilizar linternas para el alumbrado y evitar el uso de velas, cerillas, o cualquier tipo de llama durante o inmediatamente después del temblor, que puedan provocar una explosión o incendio.
Si la sacudida le sorprende en el exterior es conveniente: Ir hacia un área abierta, alejándose de los edificios dañados.
Después de un gran terremoto, siguen otros más pequeños denominados réplicas que pueden ser lo suficientemente fuertes como para causar destrozos adicionales.
Si se está circulando en coche, es aconsejable permanecer dentro del vehículo y alejarse de puentes, postes eléctricos, edificios.
Para mí lo más importante es escuchar las orientaciones de los expertos y poner en práctica los protocolos de procedimientos a través de simulacros periódicos.

