LONDRES, (EFE).- El británico Ronnie Biggs, conocido como el cerebro del robo del siglo por el asalto a un tren del Royal Mail en Glasgow (Escocia) en 1963, fue ingresado hoy en un hospital de Norwich (este de Inglaterra) aquejado de problemas pulmonares.
Biggs podría sufrir una neumonía y estará ingresado todo el fin de semana, según manifestaron fuentes penitenciarias a la agencia de noticias PA, que no dieron más detalles sobre su estado de salud.
El ingreso de Biggs (79 años) en el hospital se produjo en la fecha en la que los familiares del célebre ladrón esperaban que pudiera salir en libertad al haber cumplido una tercera parte de su condena de 30 años de cárcel y en atención a su precario estado físico tras sufrir una apoplejía que hizo temer por su vida.
El pasado mes de octubre, el diario The Guardian informó de que Biggs esperaba salir a la calle en esta fecha tras manifestar su deseo de poder morir como un hombre libre».
Está muy contento y muy animado por esto. Su caso está en poder de la Comisión de Libertad Condicional, dijo Mike Gray, amigo de Biggs, en unas declaraciones publicadas en el citado rotativo.
Tenemos muchas esperanzas de que sea un hombre libre el día de San Valentín, que será, por coincidencia, el día que cumplirá un tercio de su condena, incluido el tiempo que pasó en Brasil y Barbados, añadió el amigo.
Biggs, que en 2001 regresó voluntariamente al Reino Unido tras permanecer en Brasil prófugo de la Justicia, tiene derecho a la libertad condicional pues ha cumplido un tercio de su condena, según sus representantes legales.
Según The Guardian, los amigos de Biggs quieren buscarle un hogar de ancianos en el norte de Londres para que pueda estar cerca de su hijo Michael, cuyo nacimiento en Brasil permitió a su padre permanecer en ese país y evitar la extradición al Reino Unido.
Gray dijo que Biggs sólo se puede comunicar con sus amigos y familia señalando letras de un folio.
Hemos puesto énfasis en que él no es un peligro para la población y, teniendo en cuenta lo pobladas que están las cárceles, debería ser puesto en libertad, afirmó el amigo.
Michael Biggs se trasladó a Londres cuando su padre decidió regresar al Reino Unido y obtuvo la nacionalidad británica.
Ronnie Biggs perpetró junto con otras 15 personas el robo a un tren de Correos el 8 de agosto de 1963.
La banda se hizo con 2,6 millones de libras, que en esa época fue la mayor suma robada en un solo asalto.
La Policía consiguió detener a los ladrones en enero de 1964.
Tras ser procesado y condenado, Biggs fue encarcelado en la prisión de Wandsworth (Londres), de donde se fugó 15 meses después.
Biggs huyó a París, donde se sometió a una cirugía plástica, y con un pasaporte falso viajó a Australia.
Tras pasar por varios países, el ladrón se estableció en Brasil, donde tuvo un hijo con la bailarina brasileña Raimunda de Castro.
Debido a que la ley brasileña no permite la extradición de un hombre, aunque sea fugitivo, que tenga un hijo nacido en el país, el Reino Unido tuvo problemas para conseguir que Biggs fuese entregado.
Entre sus muchas peripecias figura también su secuestro por parte de un grupo de mercenarios británicos, que lo llevaron a Barbados en 1981 para vender la historia al mejor postor.

