El Nacional
La Secretaría de Industria y Comercio informó que dio inicio a un plan piloto de suministro de energía eléctrica prepagada que beneficiará a usuarios agrupados en el Programa de Reducción de Apagones (PRA), para el que realizará una inversión global de 286 millones 956 mil 686 pesos, con financiamiento de la Unión Europea.
La ejecución del proyecto estará a cargo de la Dirección de Energía No Convencional de la SEIC con los recursos suministrados de la Oficina Nacional para los Fondos Europeos de Desarrollo (ONFED) en coordinación con las empresas distribuidoras de electricidad Edenorte, Edesur y Ede-este.
La iniciativa inició en los barrios Pueblo Nuevo y El Caliche de Cristo Rey, que corresponden a EDE-Sur; en San Bartolo (Autopista Las Américas), correspondiente a EDE-Este, y en Hato Mayor, de Santiago, que corresponde a EDE-Norte.
En esos sectores se desarrollan labores de promoción, sembrado de postes, alambrado y otras instalaciones relacionadas con el proyecto. Los usuarios comprarán energía mediante tarjetas similares a las del servicio telefónico prepagado. El ingeniero Salvador Rivas, director de Energía No Convencional de la SEIC, explicó que el proyecto tiene el propósito de eliminar Pérdidas Técnicas y no Técnicas en la distribución de electricidades, estimadas en más de un 40% y que en el año 2005 representaron 500 millones de dólares.
Otro objetivo es minimizar las posibilidades de hurto de energía eléctrica mediante el uso de un sistema de acometidas individuales a partir de centros de distribución comunes para un máximo de veinticinco usuarios cada uno.
Industria y Comercio dijo que para la elaboración del proyecto se tomó como base el levantamiento estadístico que realizó la Dirección de Energía no Convencional, basado en la cartografía de barrios carenciados de Santo Domingo y Santiago incluidos en el PRA.
El estudio permitió medir los niveles de consumo per cápita, la cantidad de equipos eléctricos ineficientes, acceso a servicios de comunicación tanto alámbrica como inalámbrica, así como elementos de consumo de energía eléctrica, electrodomésticos menores, tenencia de elevadores de voltaje e inversores, entre otros, explicó Rivas por vía de la Dirección de Comunicaciones de la SEIC. Dijo que se comprobó que el 60% de los hogares posee línea telefónica con tarifa residencial y el 30% posee celulares, lo que permitió deducir que la mayoría de los residentes de los sectores objeto de estudio pueden pagar el servicio eléctrico que reciben si se les integra a un plan de facturación ajustado a sus condiciones económicas.
Además, el levantamiento detectó que el 41% de los hogares de mediano ingreso y el 12% de los hogares de bajos ingresos poseen inversores, cuyo uso, sumado al de elevadores de voltaje, provoca altas distorsiones en la red durante los periodos de suministro de energía eléctrica.
Según el estudio hecho por la SEIC, en el período enero-junio del 2006, el suministro de electricidad creció un 3.3% mientras la energía facturada solo aumentó un 1.9%, evidenciando que a mayor suministro, mayor déficit comercial, que es un punto crítico del sistema eléctrico nacional.
El estudio comprobó que la energía comprada por las distribuidoras y que no se llegó a facturar, constituye la llamada pérdida comercial, generada por el hurto y pérdidas técnicas de la energía eléctrica. El monto de este indicador ronda el 40% promedio del total comprado.

