Las ejecutorias realizadas en los primeros tres meses de Gobierno del actual mandatario demuestran la intención de ejecutar con estilo propio un plan de trabajo que beneficie al segmento de la población que menos tiene
Danilo Medina ingreso al Partido de la Liberación Dominicana ( P.L.D.) como circulista, siendo el tercero que se formó en Villa Francisca. Ascendió por méritos propios a miembro, luego a activista en la Región Sur, tiempo después estuvo como miembro de la Secretaría de Organización. Conoce al P.L.D. en sus entrañas.
Por sus posturas de firmeza permeó las luchas intestinas del Partido, destacándose como hombre práctico. Como persona dedicada a su trabajo, estudios y al entonces paradigmático P.L.D. Ascendió a diputado logrando una amplia experiencia como Legislador.
Fue el artífice de la escogencia del doctor Leonel Fernández como candidato y del selecto equipo que trazó la estrategia que catapultó al P.L.D. a la alianza con el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) y más tarde al poder.
A diferencia de muchos otros funcionarios, no dejó que la posición de ministro le envileciera, mantuvo su mismo estilo de trabajo y relaciones cordiales con las bases del P.L.D. y de otras entidades.
Perdió la apuesta por la presidencia en el 2000 frente al P.R.D. que postuló a Hipólito Mejía y renunció a su derecho legal de ir a una segunda vuelta. Muchos pretendieron vilipendiarlo porque otro ganó y no él: frente a ellos observó discreción y cordura.
Tras el regreso del P.L.D. y . Fernández al gobierno en 2004, Danilo volvió a ocupar la apetecida Secretaría de la Presidencia y tiempo después renunció, dando con ello connotación de desprendimiento, habidas cuentas de que estaba renunciando a una altísima posición de poder real; se concentró en su proyecto de alcanzar la nominación presidencial.
El trayecto de su carrera por la presidencia fue corto pero difícil, sobre todo lleno de obstáculos de todos tipos si se considera quien sería su potencial contendor. Fue amenazado de expulsión, aislado y recibió soterrados ataques de personas que él ayudó a ascender en la organización, quienes le adversaron designaron a figuras externas para la campaña de ataques en su contra. Se le provocó, mas no sucumbió, sus discursos de campaña por toda la geografía denunciando a los que querían seguir en el Palo era evidencia palmaria de crítica a una gestión al servicio de la burguesía y la acumulación de capitales por parte de sectores su partido.
Perdió la nominación e hizo mutis. Asistió a los eventos de su partido y no se dejo llevar al terreno que sus contendores pretendían, por pseudos compañeros y articulistas pagados que le invitaban a hablar para después atacarlo dijera lo que dijera. Se hizo amo de su silencio y no esclavo de sus palabras.
A lo largo del periodo 2008-2012 hiló fino, se preservó como peledeísta, se sobrepuso a todo tipo de maledicencia, bloqueó los esfuerzos reeleccionistas. impidió que le impusieran otra candidatura, se sometió a la consideración democrática de las bases de su organización y obtuvo la deseada nominación presidencial.
La victoria
La victoria fue fruto de su discrecionalidad, del equipo estratégico, de no dejarse provocar y sobre todo de medir muy bien cada paso a dar. En esos cuatro años aprendió más que en toda su vida partidaria.
Luego vino la campaña externa contra la formidable candidatura de Mejía que parecía seguro vencedor, Danilo usó esa desventaja para unificar en torno suyo al funcionariado y a todo su partido, dando lección de pragmatismo; pero, no se identificó con ellos.
Un mandatario con el perfil de Danilo vencedor de mil batallas, sabe muy bien qué quiere el país y qué se puede hacer en la presente coyuntura. Hay que darle el beneficio de las dudas.
A cualquier observador superficial puede parecerle que las huelgas y manifestaciones del sector más activo políticamente del país son contra su administración. Nada más falso, son contra la anterior gestión; desde luego, pueden alcanzar la presente, si no se responde a la confianza depositada por el país.
Los reclamos populares son de dos tipos: de carácter social y de carácter político, ambos iguales de legítimos para adecentar el quehacer político oficial y ejercer la política respondiendo a los imperativos del pueblo, como predicó Bosch, pretender satanizarlas es un grave desacierto
Como quien no quiere las cosas, sin mucha retórica, Danilo ha centrado sus actuaciones como Presidente en atacar los déficit de la producción agropecuaria, fomentar del turismo, redimensionar la educación y la seguridad jurídica de los más desposeídos, perro hasta ahora ha obviado los reclamos políticos jurídicos.
Al parecer las acciones políticas anti-corrupción no son su prioridad en la presente coyuntura. El y su equipo están construyendo su propia legitimidad, ampliando la representación estatal y presidencial entre sectores que no votaron por él y entre quienes le adversaron. Está pues, construyendo legitimidad a partir de un ejercicio que pone énfasis en lo mayoría históricamente excluida.
La trayectoria del presidente obliga a reseñar su perseverancia, cómo piensa y actúa. Él siempre valora las correlaciones de fuerzas y no da pasos en falso, esperará el momento oportuno para aplicar cada punto de su programa, de sus consignas. Las protestan son válidas y necesarias pero no le trazarán la agenda, él marcha hacia el logro de sus metas político- sociales.
Danilo y su equipo trabajan para sintonizarse con las aspiraciones del pueblo. El sabe lo que está en juego y es consecuente con ello. Por eso eliminó las licencias de importaciones que conspiraban contra el sector productivo agrícola, mandó a titular a miles de personas carentes de documentación legal, convirtiéndolos en sujetos de créditos, creó la ventanilla única para el fomento de las inversiones, no se circunscribe a los informes que recibe y baja a las bases a constatar, lo que lo ha llevado a dar esperanzas a los damnificados del Lago Enriquillo y de las inundaciones del río Isabela.
Suprimió cientos de botellas; las micro, pequeña y medianas empresas tienen en él un aliado estratégico; cumplió con el 4% para la educación, Promese pasa a suplir a los centros hospitalarios. La democratización de las construcciones de aulas por concurso , es un hito, por último cabe destacar la firma por parte de todos los funcionarios de un Código de Ética. Desde luego que todo eso no basta pero, como van las cosas en la primeros 100 días.

