Pecar de ignorancia si obviáramos que la política otorga licencia para todo tipo de disparate. Pero esta olímpica declaratoria oficial no tiene madre. Suponemos que tiene reservado un espacio en los Libros de Récords Guinness, en la categoría de errores y locuras políticas.
Que la embajada de los Estados Unidos y en la Casa Blanca den aquiescencia a esa nota pasaría a ser el primer mea culpa representante de una raza cuyos logros políticos y profesionales desmienten la superioridad racial y social, en términos absolutos. Obama reivindica estos dos fenómenos, de manera ventajosa.
Si alguien duda de que es así, lean algunas de las biografía autorizadas de Obama, en las que su procedencia es un tema inevitable, altamente beneficioso, ahora en procura de votos de todos los colores para las venideras elecciones presidenciales en Estado Unidos.
Si aún queda alguien juicioso y sensato en el PLD y el Gobierno, debería recoger tan desafortunada nota. Este dislate no hace más que confirmar la inaplazable necesidad de un completo cambio. Dos errores garrafales en un mismo día. El primero insulta al presidente de Estados Unidos, tratando de desagraviarlo y el segundo se manifiesta en la encendida defensa que hace el gobierno dominicano a la estabilidad del gobierno haitiano. Otro hecho insólito que amerita un comentario aparte.
La verdad, que es dura de ver, enreda hasta al diablo. Porque eso de asociarse al gobierno al haitiano para defenderse y acorralar a dominicanos ya da notaciones de un comportamiento fuera de control, por no decir patológico.

