Llega a 17 salvados y rompe marca en equipo Licey establecida por Ken Howell; Juan Francisco echa otra vez por la borda teoría del zurdo contra el zurdo
JACINTO DIAZ
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Jairo Asencio estaba ajeno al hecho de que perseguía el récord de partidos salvados en el equipo de los Tigres del Licey.
Según él, fue anoche cuando supo que sus 17 rescates lo convierten en el cerrador que más victorias ha preservado en la historia de los Tigres.
El derecho reiteró el derroche de calidad que ha enseñado en el torneo del béisbol profesional, y fue determinante en la victoria 6-4 sobre las Aguilas Cibaeñas, en choque jugado en el Estadio Quisqueya.
“No sabía lo del récord. Ahora le doy todo el valor,” declaró Asencio al terminar el partido en que superó la marca de 16 rescates de Ken Howell en la temporada de 1984-85.
Asencio ha convertido en salvamento todas las oportunidades en que ha subido al montículo a preservar una ventaja. Indicó que se prepara noche a noche para ser efectivo por “ese es mi trabajo, mi deber”.
“Intento dar lo mejor cada vez que tengo el chance y lo he logrado de manera consistente para beneficio personal y del equipo,” agregó el taponero llegado este año desde los Toros del Este.
Reiteró que “salgo a cumplir para el equipo porque eso me pagan. Siento un gran respeto por el Licey y por mis compañeros. Es el mismo respeto que estoy recibiendo desde que llegué a esta organización,” enfatizó.
El relevo de los Tigres desperdició una considerable ventaja (4-1 a la altura de la octava entrada), pero su ofensiva reaccionó para marcar dos vueltas en el cierre del episodio que sellaron el triunfo, el número 27 con 19 derrotas del equipo, que se acercó a medio juego del segundo lugar que ocupan las Aguilas (27-18), y a uno de distancia de los punteros Leones del Escogido (28-18).
Juan Francisco castigó con un jonrón de línea por el bosque derecho al relevista importado Barret Browning, echando por la borda la teoría de traerle un zurdo en los momentos apremiantes del juego.
Francisco, quien batea a la zurda, se ha pasado el año castigando a lanzadores que tiran de ese lado del brazo y sus batazos han sido para darle triunfos al Licey o empatar partidos.
“Sigo trabajando fuerte para ser un mejor bateador contra zurdos y lo estoy logrando,” reveló el antesalista e inicialista. La otra anotación clave del Licey la remolcó Anderson Hernández en el mismo octavo inning con triple por el prado derecho.
Atahualpa Severeino fue el lanzador ganador y Browning el derrotado.
Las Aguilas fueron dirigidas por Luis Polonia.

