NEW YORK. Derek Jeter salió cojeando del campo el lunes con un dolor en la pantorrilla derecha cuatro entradas después de conectar su imparable 2.994 y el venezolano Carlos Carrasco guió a los Indios de Cleveland a vencer 1-0 a los Yankees de Nueva York.
Jeter fue llevado a un hospital para que le hicieran una resonancia magnética. No hubo un reporte inmediato sobre la severidad de su lesión.
«Estoy preocupado por él», dijo el manager de los Yankees Joe Girardi. «Cruzo los dedos y espero que no sea demasiado grave».
Jeter se veía marcadamente lastimado mientras trotaba hacia la primera base después de batear un elevado para out en la quinta entrada. Dejó el juego de inmediato, lo que retardará su búsqueda de convertirse en el 28vo jugador de Grandes Ligas que llega a 3.000 hits en su carrera.
Simplemente salió del campo y se podía ver que era todo para él (en el juego), agregó Girardi.
El manager señaló que esperaba recibir el resultado de los exámenes de resonancia magnética en una hora o más. Sin importar cuáles fueran, Girardi indicó que no creía que Jeter pueda jugar la noche del martes.
El dominicano Eduardo Núnez reemplazó a Jeter al inicio de la parte alta de la sexta entrada. Hubo un ligero murmullo en la multitud de 43.551 aficionados cuando el anunciador informó que Núñez era el nuevo parador en corto.
Sus compañeros de equipo, los aficionados e incluso Jeter habían dicho que sería agradable que llegara a la cifra histórica en el Yankee Stadium. A Nueva York le restan tres juegos contra Texas en este tramo de partidos en casa y después tiene una gira de seis encuentros al Wrigley Field, en Chicago, y a Cincinnati.
Jeter inició la primera entrada con un sencillo y los Yankees rápidamente llenaron las bases sin outs contra Carrasco. Pero Jeter vaciló en un elevado de mediana profundidad de Alex Rodríguez y permaneció en la tercera almohadilla cuando parecía que el jardinero central Michael Brantley había decidido conceder la carrera. Carrasco salió del problema sin permitir anotación.

