El momento de reconocer al atleta dominicano de más trascendencia en el siglo pasado llegó. El nombre de Juan Marichal, el lanzador que más triunfos alcanzó durante la década del sesenta en las Grandes Ligas, a partir de anoche quedó estampado para siempre en la pared frontal del viejo parque del Ensanche La Fe, conocido como Estadio Quisqueya.
El Congreso Nacional aprobó que el recinto deportivo que ha sido sede de Juegos Centroamericanos y del Caribe, Juegos Panamericanos, pelea por título mundial de boxeo, numerosos espectáculos artísticos y que a partir de hoy acogerá la Serie del Caribe por novena ocasión, llevará por nombre Estadio Quisqueya Juan Marichal.
“Me siento profundamente honrado al recibir esta maravillosa distinción, que el Estadio Quisqueya lleve mi nombre”, dijo el inmortal de Cooperstown cuando utilizó el micrófono para agradecer el gesto de senadores y diputados que reconocieron sus hazañas en la principal disciplina deportiva de los dominicanos.
El 7 de enero del 2015 la Cámara de Diputados convirtió en ley el proyecto que designa el Estadio Quisqueya con el nombre de Juan Marichal, en una iniciativa de la autoría del senador Adriano Sánchez Roa (PLD-Elías Piña) que fue aprobada de urgencia en dos sesiones consecutivas.
Marichal tuvo marca de 243-142, 2.89 en su carrera en las Grandes Ligas donde vistió los uniformes de los Gigantes de San Francisco, Medias Rojas de Boston y Dodgers de Los Angeles.
Por su exitoso paso por las Mayores en 1983 fue escogido como miembro del Salón de la Fama de Cooperstown.
En la Liga Dominicana, especialmente en el estadio que hoy lleva su nombre, impuso su clase y destacó por la belleza de sus envíos con pierna levantada a la altura de su gorra.
Tuvo récord de 36-22 con PCL de 1.87, líder histórico en ese importante renglón.
“Mi más profundo y sincero agradecimiento para todos, de quienes he recibido cuando bien es posible alcanzar en esta vida por haberme dado el talento”, dijo el nativo de Laguna Verde en Montecristi.
Marichal, de 78 años, estuvo acompañado de su esposa doña Alma y sus hijos Ursula, Charlene, Juan Antonio y esposa Paola y otros familiares.
Al acto asistieron el presidente de la Liga de Béisbol, Leonardo Matos Berrido, Jorge Torres, director ejecutivo, representantes de los equipos y el Comisionado Nacional de Béisbol, Ricky Noboa.

