En el jardín hay muchas flores. Buti, la abeja, adora las flores y le gusta charlar con Margarita, su amiga preferida.
_¿Qué hay de nuevo? ¿Tienes hoy buen néctar?
_Toma el que quieras, Buti, pero, ¡por favor, no me hagas muchas cosquillas!
_Sabías que tu néctar es el mejor de toda la región?
Gracias a ti, nosotras producimos la mejor miel de la comarca.
¿Sabes cómo la hacemos?
_Escucha. Después de mis viajes continúa Buti-, regreso a la colmena.
_¡Oye! ¿Es verdad que sabes bailar? _ le pregunta Margarita intrigada.
_Hago círculos y vuelo haciendo ochos para indicarle a mis hermanas cuáles son las flores más ricas, como tú.
Luego deposito el néctar en los panales de la Reina, que se encarga de hacer la miel.
_¿Puedes invitarme a probarla? _pregunta Margarita.
_Con mucho gusto responde Buti-. La miel no es para nosotras. Nosotras la hacemos para los niños, que se vuelven locos por ella.

