En modo alguno se puede objetar que una firma reclame que se revisen los términos de una licitación. Aunque el proceso se haya realizado con la más rigurosa transparencia. La firma Caelum, que participó en la licitación para renovar la cédula de identidad y electoral, no hace más que ejercer ese derecho al impugnar el proceso por la supuesta violación de los términos de referencia.
Sin embargo, el hecho de que la comisión licitadora estuviera presidida por un ciudadano de la solvencia moral y la competencia del doctor Luis Ramón Cordero descarta, de antemano, cualquier tipo de componenda que vicie el concurso.
Su trayectoria pública y privada avala que el concurso convocado por la Junta Central Electoral (JCE) se realizó con apego a las normas establecidas. Por supuesto, se espera que sobre la expedición de la nueva cédula, que la JCE ha programado para iniciarse a partir del 31 de este mes, no quede la menor duda. Se trata del desafío que tiene ahora el tribunal electoral.

