La Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (Pucamaina) arribó el jueves a su 48 años de fundada convertida en una prestigiosa institución de educación superior, referente de excelencia académica por su gran aporte al desarrollo económico y a la consolidación de las instituciones jurídicas, políticas y sociales.
Fundada por la Conferencia del Episcopado Dominicano, el 9 de septiembre de 1962, la Pucamaima se constituyó en eje central de un conjunto de grandes iniciativas en los ámbitos educativo, laboral y empresarial asumidas por la Asociación para el Desarrollo de Santiago para impulsar el crecimiento armónico y sostenido de esa provincia y de la región del Cibao.
La Madre y Maestra, bautizada así en tributo a la encíclica social del Papa Juan XXIII, inició labores con 60 estudiantes y 15 profesores en las carreras de Derecho, Filosofía y Educación, bajo el rectorado de monseñor Hugo Eduardo Polanco Brito, fallecido, para erigirse hoy en una Alma Máter asociada a la modernidad sin renunciar a sus ancestrales valores y tradiciones.
Con el tiempo, no sólo ha tenido que diversificar su oferta educativa para satisfacer la demanda de una juventud necesitada de elevada formación profesional, sino que ha tenido que habilitar un recinto, el Santo Tomás de Aquino, en el Distrito Nacional.
Todas las áreas del saber son cubiertas con la mayor eficiencia por la casa de estudios de superiores que desde hace tiempo sus estudiantes denominan La Puca.
Bajo la rectoría de monseñor Agripino Núñez Collado, el rigor académico ha consolidado su prestigio a tal punto que sus egresados figuran entre los profesionales de más demanda en los sectores económicos y sociales más competitivos.
Miles de profesionales en las más diversas áreas del saber son activos agentes del desarrollo nacional, que exhiben con orgullo el anillo de la Pucamaima, cuyo aniversario es motivo de regocijo para la comunidad académica, el primer Santiago de América y la sociedad toda.

