Las relaciones entre Suramérica y Europa están hoy en punto muerto, los miembros del Mercosur (Brasil, Argentina, Uruguay y Venezuela) llamaron a consultas a sus embajadores en España, Francia, Italia y Portugal, a causa de la acción de esos gobiernos de negarle el espacio aéreo al avión que conducía al presidente de Bolivia, Evo Morales, desde Moscú a La Paz.
Todas las gestiones sobre un eventual acuerdo de libre comercio con Europa han sido suspendidas, así como puestos en receso otros esquemas de cooperación por lo que Suramérica estima como atropello incalificable.
El avión de Morales tuvo que aterrizar de emergencia en Viena, Austria, país que no es miembro de la Organización del Atlántico Norte (OTAN), ante la negativa de sus vecinos de autorizar sus espacios aéreos por sospecha de que en el aparato viajaba el fugitivo exagente de la CIA Edward Snowden. Europa cosecha los frutos de su sumisión y de la torpeza de la Inteligencia estadounidense que no pudo establecer si Snowden pudo abordar ese avión.
