Reunidos en asamblea, tras largos momentos de zumbidos, los mosquitos decidieron vengar la muerte de miles de ellos por parte de los humanos. Tras ponderaciones, acordaron atacar los puntos más débiles. Escogieron un país del Caribe habitado por gente desprevenida cuyas autoridades viven en Babia. Como favorita usaron un arma biológica: el virus del dengue.
(El autor es periodista y escritor).

