La energía de las centrales termoeléctricas procede de quemar combustibles fósiles–carbón (como Punta Catalina), fuelóleo o gasoil oil (tipo de combustible derivado del petróleo, como el de las barcazas del Ozama) y Bunker 6 (como las de Los Negros, Azua) para hervir el agua y con el vapor mover turbinas y producir electricidad.
Es energía sucia porque emite gases de efecto invernadero a gran escala, que a su vez aumentan el calentamiento global que ahora padecemos. Además, contaminan el agua usada para enfriar la planta o barcaza, con el calor, los combustiblesy sus desechos. Cada mes son vertidas a los océanos unas 90,000 toneladas de hidrocarburos.
Según la Organización Mundial Meteorológica (OMM), un tercio de las centrales térmicas que dependen del agua dulce para enfriarse ya están en áreas de alto estrés hídrico. Una de cada seis personas, y hasta 10 millones al año, mueren por contaminación atmosférica.
Punta Catalina
En este escenario mundial de sequía y cambio climático, el Cambio nos ha impuesto barcazas termoeléctricas obsoletas con represión y propaganda falsa, con improvisación y haciendo negocios con la matriz energética. Han tratado de desmontar Punta Catalina, solución energética más eficiente y económica que todas sus barcazas y menos contaminante por su tecnología y ubicación.
En octubre de 2022 llamamos barcazas de la muerte a las plantas termoeléctricas ubicadas en el río Ozama y la que se ubicó de manera subrepticia en Los Negros de Azua violando la Ley de Medio Ambiente. Desde entonces ha ocurrido todo tipo de protestas contra las barcazas advirtiendo del daño que causan.
Desde 2015 la normativa internacional busca eliminar el uso del combustible Bunker 6 en la generación de energía porque es el más contaminante: produce gases que dañan la calidad del aire esparciendo en la atmósfera plomo, azufre y el más peligroso de todos, el vanadio, que sólo es emitido en los gases producto de la combustión del bunker 6. Es con este insumo que funcionan las barcazas en Los Negros, y es por eso que les llamamos barcazas de la muerte.
Esos metales, al ser respirados por las personas, producen afecciones respiratorias que pueden incluso llevar a padecer cáncer pulmonar. También las partículas suspendidas en el aire, al combinarse con el agua de lluvia, producen lluvia ácida, que es tóxica para la biodiversidad y daña todo tipo de infraestructuras.
Sacrificar el Refugio de Vida Silvestre de Puerto Viejo (categoría III en el Sistema Nacional de Àreas Protegidas), toda su biodiversidad costero-marina y la vida de la comunidad de Los Negros de Azua por unas barcazas termoeléctricas en beneficio de los negocios del Cambio, es inadmisible. Azua tiene gran potencial para energía solar y eólica, como propone el Grupo Geos, resaltando que las renovables son la solución.
Complicidad
Emplazadas en esa área protegida de Azua, a pesar del rechazo de la comunidad y de las protestas de las organizaciones sociales, las barcazas permanecen con la complicidad indignante del Ministerio de Medio Ambiente desde que la empresa Karpowership supuestamente ganó una licitación de urgencia de cuestionable transparencia.
A principio de septiembre se sumó otra barcaza de la muerte en Los Negros, a pesar de que en 2024 fueron las de mayor costo de generación eléctrica y las que menos horas operaron. Eso en mi sur se llama a esto “negocio de capa perros” o que es “más la sal que el chivo”.
Sin sustento
No fue suficiente la mortandad de peces y cangrejos en junio de 2022, tampoco la represión y el sufrimiento de las comunidades de Azua en ese mismo año. Tampoco ha sido suficiente dejar a los pescadores casi sin sustento por la contaminación causada por los residuos y el calor de las barcazas., aunque les hayan construido una enramada en la playa, compren medios de comunicación de la provincia y hagan “lavado verde” (greenwashing) sembrando maticas de mangle y recogiendo basura en la playa.
En 2023 residentes en Los Negros de Azua denunciaron la contaminación medioambiental en la playa del lugar, por el derrame de combustible cerca donde operan las barcazas de la empresa KaradenizPowership.
“Crónica de un desastre anunciado”, lo llamamos en ese momento. Esperamos en vano al menos las explicaciones sobre ese derrame de combustible y sobre el incendio que hubo en una de las barcazas.
En noviembre del año pasado, al cumplirse un año de la querella puesta por más de 200 comunitarios de la provincia de Azua, víctimas de la contaminación de las barcazas de la muerte en Los Negros, se manifestaron en las afueras de la Procuraduría General de la República Dominicana en protesta al cumplirse justamente un año sin recibir respuesta del Estado a la demanda tramitada por el Instituto de Abogados para la Protección del Medio Ambiente (Insaproma).
Por todo esto es que nos oponemos y decimos: ¡No a las barcazas de la muerte en Los Negros! ¡No nos oponemos al desarrollo sostenible!
Angela Guerrero
angelaeguerrer@gmail.com
La autora es docente y botánica que ha conducido investigaciones en áreas protegidas.

