SANTIAGO. Los ojos del Basket nacional estarán sobre el XXXI Torneo Superior de Santiago por las incidencias que podrán tener la presencia de más jugadores dominicanos no residentes (Dominican), la implementación de las nuevas reglas FIBA, un tope salarial para los atletas, y la instalación de un sistema de cámaras de seguridad que lo convertirán en el primer torneo vigilado del país .
Los resultados en cada renglón serán parámetros para el basket nacional.
La Gran Arena del Cibao recibirá por primera vez este año a los campeones del Club Domingo Paulino, que inician la defensa ante Pueblo Nuevo sub-campeón, a partir de las 7:30 de la noche. Un segundo partido entre Plaza y Sameji se jugará luego de la ceremonia oficial de inauguración programada entre los dos juegos. En el torneo participan además el Cupes, de los Pepines, y Gregorio Urbano Gilbert.
La actividad, organizada por la Asociación de Baloncesto de Santiago, regresará a su formato anterior de tres rondas de 15 partidos cada una y se disputará la Copa Cerveza Bohemia, principal patrocinador de la justa.
La calidad de juego que proyectan tener los equipos se destaca en los comentarios de los expertos locales augurando que el torneo se elevará a un nivel técnico superior en cuando al juego se refiere. Se esperan sin embargo reacciones negativas con los jugadores para la aplicación del tope salarial y en el arbitraje con la implementación de las nuevas reglas FIBA.
La Abasaca, dirigida por Edsel Vila, y el Comité Organizador, presidido por Enmanuel Musa, acordaron establecer, a partir de este año un tope salarial para los jugadores.
Con la medida, aprobada por los clubes participantes luego de varias rondas de discusiones, la entidad rectora del baloncesto santiagués y los equipos buscan garantizar la estabilidad y el futuro económico del magno evento del aro y el balón.
El tope ha encontrado resistencia de parte de la Asociación de Jugadores, especialmente por considerar injusta la clasificación en A,B,C y locales.
Hugo Rodríguez, presidente de la Asociación que los agrupa y varios otros emitieron opinión señalando que el jugador debe ser medido por su la eficacia de su trabajo. Es obvio que de manera formal se inicia la confrontación obrero- patronal en el Basket de Santiago.
Ha circulado la versión que un jugador no podrá exceder los 190 mil pesos o su equivalente en dólares.

