Nueva York. Las julietas cayeron rendidas ante al romeo que esperaban ver implantando un récord en el terreno donde Los Mulos del Bronx han establecido su reinado. The King of Bachata, cetro en mano, trazó la ruta a seguir en una noche histórica para la música dominicana, cuando apareció en el escenario a las 9:35, ante las casi 50 mil personas que se dieron cita en el emblemático aforo.
«Inocente» dio inicio a una noche mágica para la bachata en la que Romeo Santos dejó establecido que es el máximo exponente de este género musical dominicano que desde anoche ocupa una página importante en el libro de récords del Yankee Stadium.
«Me siento orgulloso de ser latino, me siento orgulloso de ser boricua, me siento orgulloso de ser dominicano», fueron las primeras palabras con las cuales el intérprete de «La Diabla» provocó la histeria colectiva de los fanáticos de distintas edades que se dieron cita en el primero de los dos conciertos pautados aquí.
Acompañado de una excelente banda de músicos Romeo Santos interpretó un repertorio basado en los éxitos de su primera producción discográfica en solitario junto a los más recientes, hasta ofrecer un «old school» de su paso por el grupo Aventura integrado por «No lo perdona Dios», «Amor de madre», «Hermanita», «Alexandra», «Novelita 1», «Un chichí» y «La boda», mientras las cinco pantallas centrales hacían un recorrido gráfico del cuarteto que revolucionó la bachata.
Tego Calderón fue el primer invitado de la noche, quien con «Trust», tema incluído en el nuevo álbum de Romeo «Fórmula Vol. 2» y que también da nombre al tour, paró de sus asientos a los miles de fanáticos que hicieron sentir emocionado al Abayarde, como se conoce el reguetonero boricua.
«Tengo que decir que este señor (Tego) fue el artista que me hizo fans del reguetón», con estas palabras el bachatero abrió la puerta al repertorio de Calderón, quien entregó tres de sus populares canciones: «Pa’ que te lo goces», «El abayarde» y «Dominicana».
Romeo Santos se sabe conocedor del embrujo que despierta en las féminas, por eso su show está cargado de insinuaciones, loas y provocaciones que las motivan a lanzar toda suerte de frases y «piropos» subidos de tono al cantante y compositor, hijo de padre dominicano y madre boricua.
«Amigo», «Por un segundo», «Loco», «Mi corazoncito», «Cancioncitas de amor», «Su veneno»,»Odio», «Mi santa», «Promise», «Eres mía» y otras, van dando paso a la noche y llega uno de los momentos más altos del concierto cuando en el estadio comienza a sonar «Debate de 4», tema en el que Romeo Santos se atrevió a reunir a los veteranos Luis Vargas, Anthony Santos y Raulín Rodríguez, éste último ausente «porque está enfermito», lo excusó Romeo, pero Luis Vargas aprovechó para lanzar a los cuatro vientos «eso es lo que él siempre dice, ahora tiene la chicungunya», provocando la risa de todos.
Tras el tema Romeo explicó que su papá en la bachata es Anthony Santos y su tío Luis Vargas. «Estos bachateros fueron los que me enseñaron a querer la bachata, por ellos me hice bachatero y esta noche quiero que nos remontemos a ese tiempo cuando yo los escuchaba» y allí se armó el verdadero debate con el medley de bachata clásica (La mesa del rincón, Pégame tu vicio, La traicionera, Dónde estará, Loco de amor, Corazón culpable, Ceniza fría, Linda y difícil, Veneno, Por mi timidez, El dolor, Voy pa’ llá),
Y cuando se pensaba que este sería el momento cumbre del «Tour Fórmula Vol. 2», el merengue típico se dejó sentir y Romeo dio paso a otra de las sorpresas de la noche cuando al sonido de «Vamo’ hablar inglés», hizo su entrada al escenario Fefita la Grande y desde entonces aquella masa humana se puso de pies para tributar aplausos y vítores a una de las más importantes intérpretes de la música de «campo adentro».
Si duda una noche histórica para Romeo Santos, el empresario Félix Cabrera y la otrora repudiada bachata.

