Opinión

Las miserias humanas

Las miserias humanas

Para Platón, el filósofo griego que vivió del 427 al 348 antes de Cristo, el conocimiento sólo se logra con una visión clara, objetiva y verdadera de la realidad que constituye la esencia de las cosas.

Para el padre de la filosofía, la educación es un arte que debe enseñar a las personas a emplear bien la virtud del alma, del cuerpo y del conocimiento.

 Esto me lleva a concluir que la  educación no solo significa adquirir conocimientos, también supone un proceso de purificación ascética con la finalidad de moderar los deseos y apetitos corporales que desvían el alma del camino correcto y la obligan a mirar hacia abajo, hacia la ignorancia.

Solo el ser humano capaz de alcanzar este autodominio y someter sus deseos, impulsos y egoísmo al control de su razón, llegará a ser una persona justa. De lo contrario, cargará con el fardo de sus miserias durante toda la vida.

Condicionar el diario vivir a los caprichos de terceros, es una acción mediocre, tal y como lo concebía Sócrates, a quien Platón llamó maestro, y nosotros no tenemos palabras para definirlo.

No pretendo dar una cátedra de filosofía, pero la inversión de valores en la sociedad dominicana me obligó a colocar estas reflexiones. Una sola persona que las asuma como suyas, para mí será suficiente, porque sabré que no estoy arando en el desierto.

Ya que muchas personas pueden llegar a vislumbrar las sombras, las imágenes distorsionadas de lo que consideran sus realidades, pero sólo si son capaces de ir más allá del mundo sensible, conseguirán conocer la verdadera verdad.

Pero, ¡cuidado! Esto sólo lo consigue la parte del alma inteligente y razonadora. El resto que no llega a ese estadio, lo censurará, criticará y condenará.

Está en manos de cada uno de nosotros vivir bajo la sombra de la iniquidad o despojarnos de las miserias humanas, y emprender de una vez y para siempre el sendero de la realidad que, sin duda, nos conducirá  hacia la luz.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación