Los avances tecnológicos en medicina cada día permiten diagnosticar, curar y prevenir enfermedades que décadas atrás era difícil de hacer, lo mismo ha sucedido con los procesos de cirugía estética.
El cirujano plástico Julio Molina es un médico que no se ha quedado atrás en tecnología. Hace casi un año trajo desde Argentina un equipo de rayos láser de diodo, usado para liposucción.
Considera que en el país no se quiere invertir, ya que es un equipo costoso, pero que para él, el hecho de que el paciente le diga que no siente dolor es muy muy importante, además de que la recuperación es más rápida, menor pérdida de sangre y se saca menos líquido.
Destaca que la ventaja que ofrece este aparato es que puede usarse dentro y fuera del cuerpo (endo-luminal) para succionar la grasa, tratar las venas varicosas y en liposucción. Explica que en la liposuccón por láser, en lugar 4,500cc se sacan 2,220cc de líquido, porque el láser pulveriza las células y evapora los líquidos en un 50%, con lo cual se beneficia el paciente. Es menos traumático, hay menos dolor y la recuperación es más rápida, en dos días el paciente puede volver al trabajo, claro está no puede ir a una playa o discoteca, tiene que usar su faja y hacer el mínimo esfuerzo, subraya Molina, quien labora en el Centro de Cirugía Plástica Espaillat Guerra Seijas.
Destacó que el paciente se va el mismo día a su casa y no siente ningún dolor, contrario a la cirugía normal, con la que se sufre dolor, sudoración, mareos y náuseas. Indicó que la anestesia es local, con sedación, un anestesiólogo está presente en la cirugía. He operado a más de 70 pacientes, el rango de seguridad es muy bueno, dice el médico y subraya que entre los casos que ha hecho hay liposucción y rejuvenecimiento vaginal.
Además con el equipo pueden tratarse problemas de manchas en la piel, marcas, verrugas y tatuajes. Da confort a la piel, el tiempo de cirugía y de recuperación es menor. Usamos anestesía regional, no molesta, añadió.
Molina sostiene que aunque el equipo es seguro, hay que ser honesto con el paciente, decirle que todo depende de cómo responda su cuerpo a la cirugía, que aunque sea con láser tiene restricciones y que la preparación requiere del protocolo previo de análisis y estudios que se realizan en cualquier cirugía, para brindar mayor seguridad.

